POLÍTICA INDUSTRIAL

La propuesta de política industrial de ELA también tiene como modelo la transición ecosocial

22/06/2026
La propuesta de política industrial de ELA también tiene como modelo la transición ecosocial
El medioambiente no aparece en el informe como un tema complementario, sino como uno de los argumentos centrales para justificar una nueva política industrial. La crisis ecológica es consecuencia directa del modelo económico actual y que cualquier estrategia industrial debe reorganizarse dentro de los límites físicos del planeta.

La crisis ecológica tiene un origen estructural

El desarrollo industrial de los dos últimos siglos se ha basado en la disponibilidad de combustibles fósiles baratos, en la extracción creciente de materiales y en una lógica de crecimiento ilimitado. Este modelo ha alcanzado sus límites debido al agotamiento de recursos, el cambio climático y el deterioro medioambiental.

Además, la globalización neoliberal ha agravado el problema al trasladar actividades contaminantes a países con normativas ambientales más laxas, intensificando la explotación de recursos naturales y la pérdida de biodiversidad.

La política industrial debe orientarse por criterios ecológicos

ELA defiende que no basta con impulsar la industria; hay que decidir qué producir, cómo producir y para quién producir incorporando criterios sociales y ambientales. La industria debe ser una herramienta para una transición ecosocial justa compatible con los límites del planeta. Por eso criticamos las políticas industriales centradas únicamente en el crecimiento económico y propone priorizar sectores que contribuyan a la transición ecológica.

Crítica al capitalismo verde

El sindicato es crítico con el capitalismo verde porque consideramos que confía excesivamente en la tecnología y evita cuestionar las dinámicas de acumulación y crecimiento permanente del capitalismo.

Propuesta para una transición ecosocial

Defendemos una propuesta con visión ecosocial:

  • Reducir el consumo de materiales y energía.
  • Transformar los patrones de producción y consumo.
  • Redistribuir riqueza y poder.
  • Situar los cuidados y el sostenimiento de la vida en el centro de la economía.

Defendemos una contracción material democrática, deliberada y socialmente justa, es decir, una reducción planificada de la presión material sobre el medioambiente que no recaiga sobre las clases trabajadoras.

Sectores que deberían crecer y sectores que deberían decrecer

El informe plantea explícitamente que algunas actividades deben reducirse o desaparecer por su impacto ambiental:

  • La industria armamentística.
  • La producción y distribución de energía fósil.
  • Determinadas infraestructuras de elevado impacto ecológico.

Por el contrario, propone impulsar:

  • Energías renovables.
  • Rehabilitación de edificios.
  • Agroecología.
  • Transporte público.
  • Gestión forestal sostenible.
  • Economía circular.
  • Reparación y reutilización de productos.

La cuestión ambiental está ligada a la justicia social

La cuestión no es contraponer el medioambiente y la cuestión social. La transición ecológica no puede hacerse a costa del empleo o de las condiciones de vida de la clase trabajadora. Por ello insistimos en la necesidad de garantizar reconversiones, participación sindical y protección social para las personas afectadas por los cambios productivos.

 

En conclusión, ELA sostiene que la crisis ambiental no puede resolverse únicamente mediante innovación tecnológica o electrificación. El informe propone una transformación más profunda del modelo económico: menos dependencia de recursos y energía, reorientación de la producción hacia necesidades sociales, fortalecimiento de sectores sostenibles y reorganización de la economía dentro de los límites ecológicos del planeta.