ELA denuncia los intentos de desprestigiar el trabajo de los docentes
Desde ELA Irakaskuntza, ante las reacciones que ha suscitado el informe del Ararteko queremos manifestar lo siguiente:
- El conjunto del personal adscrito al Departamento de Educación, entre el que se encuentra el personal docente, ha cumplido de manera escrupulosa todos los requisitos establecidos por el Departamento en lo que refiere a contenidos y currículum. Esto ha sido así independientemente de qué sigla política ostentara la titularidad de dicho Departamento a lo largo de los años.
- En el transcurso de todos estos años nadie, ni el Ararteko, ni ninguna organización sindical o política han puesto en tela de juicio la labor desempeñada por los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza pública. No entendemos por qué ahora se pretende oscurecer esta labor extendiendo una irresponsable sombra de sospecha.
- Hay que recordar que los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza pública han tenido que desarrollar su labor, sobre todo en los últimos años, teniendo que hacer frente a una evidente falta de medios económicos y de personal, ya que la inversión en la enseñanza pública no es la que debiera para ofrecer una enseñanza pública de calidad. Esta falta de medios se ha suplido con el esfuerzo personal de muchos de ellos quienes, indudablemente y como parte de esta sociedad, son sensibles a los distintos sufrimientos que se padecen y, sin ninguna duda trabajan para trasladar esa sensibilidad a nuestros hijos e hijas.
- Con el objeto de mejorar las condiciones de la enseñanza pública sus trabajadores y trabajadoras han protagonizado en estos últimos años diversos conflictos exigiendo más medios para poder hacer frente a todos los retos que se les presentan. Estos conflictos se han cerrado, además, en falso con firmas en minoría.
- Desde ELA Irakaskuntza pensamos que el trabajo se debe centrar en fortalecer la enseñanza pública, dotándole de los medios suficientes para que todos y todas tengan cabida y puedan recibir la enseñanza de calidad que nuestra sociedad merece.