La falta de derechos favorece la discriminación
ELA quiere recordar este 18 de Diciembre, día internacional del inmigrante, que la crisis que afecta al conjunto de trabajadores y trabajadoras, castiga con mayor intensidad a aquellos colectivos más vulnerables, jóvenes, mujeres y particularmente a las personas inmigrantes.
El sindicato quiere llamar la atención sobre la falta de derechos que sufre este colectivo y la situación de abuso y chantaje permanente en la que se encuentran todos aquellos inmigrantes que no cuentan con “papeles”, empujados a la clandestinidad y a la economía sumergida.
Al igual que aquellos personas que, contando con un permiso de trabajo temporal, tienen que cotizar al menos medio año para no retornar a la irregularidad administrativa, con la posibilidad de ser perseguidas o expulsadas.
ELA recuerda que la recientemente aprobada reforma de la Ley de Extranjería, la cuarta en menos de ocho años, pretende principalmente dos cosas; la primera, aumentar las obstáculos de las personas inmigrantes al acceso a derechos sociolaborales (dificultades para conseguir el visado de residencia y trabajo, limitación de la reagrupación familiar, etc,..), y la segunda: endurecer la política represiva contra este colectivo (criminaliza la solidaridad; amplía el plazo de detención de 40 a 60 días; facilita la repatriación de menores, etc.).
Queda, por tanto, en evidencia el poco interés del Gobierno español en facilitar la integración de los inmigrantes. Han decidido continuar guiando la política de inmigración bajo los intereses económicos y de mercado, dejando a un lado los derechos de las personas.
Por todo esto, ELA quiere aprovechar este 18 de Diciembre para rechazar esta Ley y exigir además la derogación de la misma; el reconocimiento de todos los derechos para todas las personas, con independencia de su lugar de nacimiento u origen, y un cambio radical en la política de inmigración de las instituciones.