ELA rechaza la incineración de residuos en cementeras

09/03/2006

La empresa PORTLAND, S.A. estudia instalar una incineradora. Esta medida puede tener importantes repercusiones en la salud de la gente, empezando por el personal de la fábrica, y en el entorno:

-Los contaminantes asociados a las incineradoras, como las dioxinas, causan una gran variedad de problemas en la salud, destacando enfermedades como cáncer, daños al sistema inmunológico y problemas reproductivos y de desarrollo.

-La emisión de dioxinas y otras sustancias contamina el aire y el agua, y tiene efectos perniciosos en la naturaleza y el medio ambiente.

-Las empresas con incineradoras se convierten en lugares donde se gestionan todo tipo de residuos, muchos de ellos peligrosos, sin un control adecuado, con los riesgos que ello conlleva en la salud del personal y del conjunto de la población.

Hay alternativas a la incineración. En lugar de asumir que es inevitable producir cada vez más residuos, se deben impulsar prácticas orientadas a reciclar, a reutilizar o a sustituir los materiales sin necesidad de recurrir a la incineración.

La quema de residuos no se da únicamente en las plantas incineradoras, sino que también ocurre en cementeras. Es lo que estudia PORTLAND, S.A. Con la quema de residuos las empresas obtienen combustible gratuito. En vez de instalar alternativas como la cogeneración, el compostaje, el biogas o el biodiesel, que tienen un coste, prefieren ir a la opción más rentable, sin prestar atención a las nefastas consecuencias que la quema de residuos acarrea a la salud y al medio ambiente.

La clave de la rentabilidad de la incineración en cementeras son las subvenciones públicas, en este caso, las muy generosas de los Gobiernos, que prefieren dar dinero público para a la incineración que impulsar actuaciones sostenibles de gestión de residuos.

Por todo ello, ELA rechaza la incineración en cementeras, y pide:

-A PORTLAND S.A.: que deje a un lado el proyecto de incineración.

-A las distintas instituciones: que frenen por los medios a su alcance la puesta en práctica de este proyecto.

-Al Gobierno de Navarra: en particular, que no subvencione la incineración, promueva la concienciación en la materia y fomente el uso de técnicas alternativas.