La multinacional Arkema ha anunciado el cierre de su planta en Alonsotegi
La planta de Arkema, dedicada al sector químico, viene funcionando desde hace más de 50 años y ha pasado por diferentes manos y multinacionales, perteneciendo a la actual desde 2004.
Es una empresa que emplea a 60 trabajadores y trabajadoras de manera directa, además de otros tantos empleos indirectos habituales.
La explicación, escueta e impresentable, por parte de la dirección para plantear el cierre es que “ya no es rentable en el mercado por la competencia de Estados Unidos y China”.
Pese al duro e injusto mazazo que ha recibido la plantilla, ésta tiene claro que la empresa ha funcionado durante muchos años y sigue siendo viable, y no se va a resignar ante dicha decisión. Por ello, luchará por el mantenimiento de la totalidad de los puestos de trabajo.
ELA denuncia que la decisión de la multinacional tiene el único objetivo de incrementar más sus beneficios, sin importarle lo más mínimo la realidad de muchas familias que trabajan en una empresa que sigue siendo rentable.
Esta decisión no solo afecta directamente a la plantilla, sino a un gran número de personas de en la comarca del Kadagua, muy castigada en esta crisis y con uno de los niveles más altos de desempleo en Euskal Herria, por lo que se hace imprescindible la implicación de las Instituciones Públicas.
Ni la comarca, ni los trabajadores, ni las instituciones públicas afectadas podemos permitir a esta multinacional llevar a cabo esta decisión que contribuiría a la destrucción del tejido industrial de la comarca y de este país.
En los próximos días la plantilla de Arkema tiene previsto iniciar movilizaciones para exigir el mantenimiento de la actividad y de los puestos de trabajo de la planta de Alonsotegi.