Adegi muestra una vez más su talante prepotente y su intención de aplicar la reforma laboral hasta las últimas consecuencias
Es importante recordar lo acontecido en la última negociación. Las patronales firmaron un acuerdo de eficacia limitada totalmente antidemocratico y regresivo, incluyendo clausulas ilegales, con el 20% de representatividad de las trabajadoras del sector. Ante este hecho tan grave, ELA interpuso demanda ante el Tribunal Superior de Justicia de la CAPV, que falló a favor y mas tarde, el Tribunal Supremo refrendó dicha sentencia la cual declara este acuerdo ilegal a la vez que lesiona gravemente los derechos de las trabajadoras del sector. Este es el modelo que la patronal gipuzcoana quiere imponer en la actual negociación.
Adegi muestra una vez más su talante prepotente y su intención de aplicar la reforma laboral hasta las últimas consecuencias. ADEGI no está dispuesta a renunciar al abanico de posibilidades que le da la reforma para rebajar las condiciones laborales del conjunto de los trabajadores y trabajadoras gipuzkoanas. Para ello no duda en utilizar las condiciones laborales del conjunto de trabajadoras de las residencias para dar un ejemplo de hasta dónde está dispuesta a defender la reforma laboral. No tienen límite; son insaciables y están dispuestos a todo.
Adegi ejerce de lobby, trata de imponer sus condiciones, y no duda en atacar sin piedad a cualquiera que ose contradecirle o mostrar que existen alternativas diferentes a lo que ellos plantean tanto en lo laboral, social, y fiscal como en el modelo de sociedad. Adegi comparte al 100% las afirmaciones que ayer realizaba CONFEBASK al expresar”que el peso del gasto social es excesivo...”. Para la patronal todo lo que no vaya a su bolsillo, al de sus asociados o a inversiones que les garanticen ingentes cantidades de dinero, está mal empleado, y aún le resulta peor si se impide, limita o coarta su decisión de empobrecer a la clase trabajadora. ADEGI es una patronal como todas ligada a la subvención y al presupuesto público; viven de la administración y trabajan para imponer a ésta sus condiciones. Es lo que han hecho siempre y es lo que están tratando de hacer ahora.
ELA quiere mostrar su apoyo más firme al departamento de Bienestar Social de la DFG. Valoramos como muy positiva su propuesta, animamos a la DFG a que mantenga su apuesta en favor de las trabajadoras de las residencias y haga caso omiso a las amenazas de Adegi. Desde ELA mostramos nuestra disposición a colaborar con el Departamento de Bienestar Social de la DFG en todo lo necesario para la consecución de la mejora de las condiciones laborales de las trabajadoras de las residencias y para garantizar el buen fín de millones de euros del presupuesto público destinados a financiar, casi en su totalidad, los servicios privatizados.
Para terminar queremos manifestar una vez más nuestro compromiso con las trabajadoras de las residencias y nuestra más firme determinación de seguir organizando a las trabajadoras para la defensa y la conquista de sus condiciones laborales. No vamos a parar, hasta que la propuesta de la DFG sea ratificada en cada uno de los centros de trabajo a través de convenios de empresa.
Sin capacidad de confrontar y de movilización no estaríamos en esta situación. Nadie nos regala nada; ni antes, ni ahora, ni nunca.