Huelga en la Residencia Ariznabarra de Gasteiz

10/04/2008
400 delegados y delegadas de ELA se han manifestado por las calles de Gasteiz en apoyo de las trabajadoras de la Residencia Ariznavarra que cumplen 53 días de huelga. La manifestación ha finalizado en la Plaza de la Provincia en frente de la Diputación para realizar un llamamiento a la institución foral para que reciba a las trabajadoras de una vez, y se siente a negociar con el objeto de dar solución a este conflicto.

Las trabajadoras y trabajadores de Ariznavarra llevan 53 días sin negociación, durante este tiempo la empresa MAPFRE QUAVITAE no se ha reunido con el comité de empresa y la Diputada de Política Social y Servicios Sociales máxima responsable del Servicio de la residencia, Covadonga Solaguren (PNV), dice sin tapujos “no os voy a recibir”.

 

Desde el ELA denunciamos que se repite la misma situación que hace 5 años, promesas que se incumplen, la empresa dice que la responsable es la Diputación y la Diputación que es la empresa, mientras tanto las trabajadoras en tierra de nadie enarbolando la bandera de la precariedad y soportando la incompetencia política. Esta claro que una gestión basada en la subcontrataciones sirve a las instituciones para difuminar su responsabilidad.

 

La precariedad de las condiciones laborales va íntimamente ligada a otro tipo de deficiencias, deficiencias en el mantenimiento del edificio y del mobiliario, deficiencias en la calidad de la comida, incumplimiento del convenio establecido entre la Diputación y la empresa de tener dos centros de día con 30 personas cada uno, ubicación inadecuada de los usuarios del centro de día, necesidad de aumentar la dotación de recursos humanos especialmente aquellos de atención directa, no sustitución de trabajadores en el supuesto de permisos no retribuidos mientras se cobra de la diputación ese dinero.

 

Los 400 delegados y delegadas de ELA han denunciado que se trata a estas trabajadoras como de segunda o tercera categoría.

Desde ELA reivindicamos un servicio público de calidad y para ello la equiparación de las condiciones laborales del personal a las condiciones de las residencias de gestión directa de la Diputación.