HISTORIA DE UN ERE

Tubos Reunidos y ELA: Principios e inquina

12/03/2026
Tubos Reunidos y ELA: Principios e inquina
Pello Igeregi, responsable de Negociación Colectiva de ELA
ELA ha tenido un problema interno en Tubos Reunidos de Trapagaran. Esta crisis muestra la fortaleza de un sindicato que antepone valores y principios a intereses corporativos. Actuaciones como las que hemos mantenido en Trapagaran son las que generan confianza en la clase trabajadora y nos permiten ser el primer sindicato del país.

Tubos Reunidos pretende despedir a 301 personas. ELA está solicitando cuestiones muy básicas: Queremos conocer cual es el plan de viabilidad de esta empresa (sabemos que la empresa ha ocultado su plan estratégico); a nuestro entender el cierre de la acería debilita la empresa y aumenta sus costes de producción; la empresa tiene un problema de deuda acumulada enorme, en gran parte generada por los accionistas para repartirse dividendos; y un accionista, el BBVA, es, a su vez acreedor de la empresa, y queremos saber si la empresa está corrompiendo las cuentas de resultados para pagar a este accionista. Hemos pedido toda esta información y se nos ha denegado.
ELA no está para facilitar el despido de nadie y los problemas de Tubos Reunidos no se resuelven con despidos. Es más, facilitar despidos a día de hoy es abrir la puerta a nuevos despidos, si no existe un plan de viabilidad adecuado. Para otro día dejaremos las consecuencias de la falta de plan industrial del Gobierno Vasco.
Y ELA no permite que en su nombre unos trabajadores decidan que son otros los despedidos. Tubos Reunidos de forma artificial ha metido a las dos plantas, la de Amurrio y Trapagarán, en un mismo expediente de despido colectivo. En una planta quiere despedir a 274 personas y en la otra a 27. Las salidas de Trapagarán se pueden resolver con prejubilaciones. En Amurrio habría muchos despidos traumáticos.


Divide et impera

Tubos Reunidos ha querido que los trabajadores de Trapagarán faciliten los despidos de Amurrio. Es humano. Si en tus carnes no vas a sufrir ningún daño y, además, la empresa te amenaza con el cierre de las dos plantas si no se aceptan los despidos, repito, es humano caer en la tentación de decidir que el daño lo sufra otro. Sindicalmente es inaceptable. Y, a su vez, es una tentación que puede volverse en contra como un boomerang. ¿Y si la gente de Amurrio propusiese firmar un ERE en el que se acepta el cierre de la planta de Trapagarán como respuesta? A cambio de paz social el número de personas despedidas sería muy similar. En nombre de ELA no se pueden llevar este tipo de propuestas.
La situación de Tubos Reunidos puede tener consecuencias internas en ELA. Las asumimos, aunque trabajaremos para evitarlas. Esta es una enorme fortaleza de ELA. La clase trabajadora vasca sabe que tiene un sindicato muy previsible, porque tiene principios y valores. Esos valores nos rigen y generan seguridad a toda la clase trabajadora de Euskal Herria. Tienen y tendrán siempre un sindicato que ante todo y sobre todo primará sus intereses colectivos y no los sacrificará en aras a mantener pequeñas cuotas de poder.
Asumiendo lo anterior, la repercusión mediática de esta situación interna no es entendible sin la inquina del Grupo Vocento respecto a ELA. La cobertura está siendo absolutamente desproporcionada, con carices sensacionalistas y poco rigor periodístico. Se han firmado editoriales, se ha llevado esta situación a una portada, no se han contrastado informaciones antes de publicarlas, han elevado la crisis a un problema existencial en ELA o se ha dado voz solo a una parte de nuestra representación.
El Grupo Vocento y su cabecera en Bizkaia, El Correo Español, representa todo lo contrario a ELA. Es el máximo defensor del orden establecido, y ELA es la organización social que en mayor grado pone en cuestión ese orden, porque se ha construido para sacrificar a las personas a las que ELA representa. 
El Grupo Vocento tiene intereses propios en el conflicto de Tubos Reunidos. La misma familia de Neguri participa en el accionariado del Grupo Vocento y Tubos Reunidos. Rendir a ELA tiene consecuencias crematísticas para esos accionistas. 
Pero hay más razones. ELA lideró la huelga indefinida de la rotativa del Correo, duró 156 días, durante el proceso el periódico vulneró el derecho a la huelga y la huelga no finalizó hasta que se evitaron todas las salidas traumáticas. ELA también ha convocado huelgas en el Diario Vasco para reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo, y la plantilla del Diario Vasco ya ha decidido sumarse a la huelga general del 17 de marzo.
El problema interno es real. Tubos Reunidos ha acertado a dividir las dos plantillas, ELA trabajará con quienes quieran unirlas. La dimensión mediática es artificial. Pero el Grupo Vocento no ha calculado que ese sobredimensionamiento no genera presión en ELA, lo proyecta como un sindicato coherente y fuerte, capaz de asumir la defensa de sus principios y valores hasta el final. No nos van a rendir.