pobreza y desigualdad

ELA advierte del aumento y cronificación de la pobreza y defiende un SMI propio de 1.500 euros para repartir la riqueza

ELA advierte del aumento y cronificación de la pobreza y defiende un SMI propio de 1.500 euros para repartir la riqueza
ELA ha presentado un estudio que analiza cómo la pobreza se está consolidando y está aumentando la precariedad de las personas. El informe advierte de que tener empleo ya no garantiza salir de la pobreza y que el acceso a la vivienda se ha convertido en un factor clave de desigualdad social. El informe incluye las propuestas del sindicato para avanzar hacia una sociedad más igualitaria y cohesionada, que pasan por la política fiscal, el refuerzo de los servicios públicos, la mejora de las prestaciones sociales y pensiones, la política de vivienda y un SMI propio.

En la rueda de prensa donde se ha presentado el informe “Estudios 56: a un paso de la pobreza” han participado Aitor Murgia, responsable de Políticas Sociales de ELA y Janire Landaluze, del Gabinete de Estudios. Ambos han destacado que, pese al crecimiento económico y a que el PIB per cápita de la CAPV y Navarra se sitúa entre los más altos del Estado, el reparto de la riqueza es cada vez más desigual. En Hego Euskal Herria, durante los últimos años las rentas del trabajo han perdido 2,5 puntos del PIB, lo que evidencia que la riqueza que se genera está en manos de las grandes empresas y el capital.

“Nos encontramos ante una sociedad de dos velocidades”, en donde algunas personas acumulan más riqueza y cada vez más personas tienen dificultades para llegar a fin de mes. Informes como los de Foessa advierten de que cerca del 35% de las personas de Hego Euskal Herria se encuentra en situación de integración precaria, lo que supone que viven con dificultades en aspectos clave de su vida como el empleo, la vivienda, acceso a servicios públicos o la participación social.

  • El rostro de la pobreza: migrantes, mujeres y jóvenes

El diagnóstico del informe muestra un aumento y cronificación de la pobreza. En la CAPV, la exclusión social afecta 259.000 personas, y un 3,8% de la población (84.000 personas) vive en exclusión severa. En Navarra, la exclusión alcanza a 88.000 personas, y la exclusión severa, además, ha pasado del 2,6% en 2018 al 7,9% en 2024. La pobreza tiene un marcado sesgo social: en la CAPV la tasa de exclusión entre personas migrantes es del 40,7%, cinco veces superior a la de las autóctonas, la tasa de exclusión es del 15,4% en los hogares encabezados por mujeres, frente al 10% en los hogares encabezados por hombres, y afecta al 19,9% de menores en la CAPV.

  • La vivienda genera pobreza y el empleo no garantiza escapar de ella

En la CAPV, el 50,8% de las personas en exclusión viven en hogares con ingresos, en Navarra, el 44,2%. A ello se suma la situación de la vivienda: el 11% de la población de HEH (unas 320.000 personas) cae bajo el umbral de pobreza tras pagar los gastos de vivienda.

"La vivienda empobrece y tener empleo ya no garantiza salir de la pobreza: un SMI propio de 1.500 €es urgente en Hego Euskal Herria, así como políticas valientes de vivienda."

  • La RGI y la Renta Garantizada no están respondiendo

La RGI aún arrastra los recortes que se hicieron en su cuantía en 2012, y, pese al crecimiento económico, no llega a todas las personas que lo necesitan, ya que la percibe el 75,5% de la población en riesgo de pobreza real. En Navarra, mientras ha aumentado la población en exclusión severa, han disminuido las personas beneficiarias de la Renta Garantizada.

Ante esta realidad, ELA plantea un conjunto de medidas estructurales para reforzar la cohesión social. Entre ellas, una reforma fiscal progresiva, el aumento de la inversión en vivienda hasta el 2% del PIB, la mejora de los servicios públicos y la reversión de los recortes en las cuantías de la RGI y la Renta Garantizada volviendo a vincularlas al SMI.

ELA vuelve a subrayar la reivindicación de la Huelga General del 17M de un SMI propio de 1.500 euros para Hego Euskal Herria, que beneficiaría directamente a unas 160.000 personas trabajadoras y actuaría como palanca para elevar el conjunto de los salarios. “Es urgente abordar el reparto de la riqueza como condición para frenar el aumento y la consolidación de la pobreza”.