El conflicto en Osakidetza sigue abierto

16/06/2008
Representantes de la mayoría sindical y de clase compuesta por ELA, LAB, UGT y ESK se han concentrado el 16 de junio ante los Servicios Centrales de Osakidetza, para denunciar el cierre en falso del conflicto de la Sanidad Pública por parte de la Administración, y también para denunciar la publicación del anexo al decreto firmado por Satse, CCOO y SME el pasado 14 de marzo.

Anexo cuyos contenidos han denunciado como parciales e insuficientes, porque no atienden a los contenidos y a las reivindicaciones fundamentales que toda la plantilla ha venido haciendo en las pasadas movilizaciones.

 En su opinión, las movilizaciones y esfuerzo colectivo que han sido utilizadas de manera interesada e insolidaria por sindicatos corporativos y útiles, que no han tenido la fuerza sindical y la responsabilidad suficiente para afrontar el reto conjunto, traicionando así la unidad de acción y los intereses de todos los trabajadores y trabajadoras.” Recientemente, el Consejero de Sanidad Gabriel Inclán y la Directora de Osakidetza Gloria Quesada, han manifestado que en Osakidetza el conflicto está cerrado, que hay paz social en el sector. La estrategia negociadora llevada a cabo por Osakidetza, únicamente ha perseguido la desmovilización, la división sindical y la fractura de las y los trabajadores, nunca ha sido su objetivo dar una respuesta global a las necesidades de los trabajadores y trabjadoras de la sanidad pública ni de la ciudadanía. Sus objetivos e intereses están en otro lado”.

 Para estos sindicatos esta estrategia negociadora y gestora de Osakidetza es un absoluto fracaso y demuestra su incapacidad para resolver el conflicto existente en el sector, intentando cerrarlo en falso con un acuerdo en minoría con pies de barro, y de cuyas consecuencias, debilidades e insuficiencias, los trabajadores y trabajadoras del sector empiezan a ser plenamente conscientes.

 Para ELA, LAB, UGT y ESK, el conflicto sigue abierto, y los problemas y las reivindicaciones que dieron lugar a las movilizaciones siguen estando presentes. “Su irresponsabilidad y su pésima gestión tanto del conflicto como de la misma  sanidad pública no puede ocultarse ni con firmas cicateras en minoría que abandonan a la mayoría de los trabajadores, ni con propagandas maniqueas”.