Movilizaciones en la enseñanza privada
El martes 11 de marzo se constituyó la mesa de negociación del Convenio de Centros de Iniciativa Social. La plataforma presentada por ELA recoge las demandas insatisfechas del personal, que se pueden resumir en: garantizar la homologación de salario y de jornada para todo el personal docente y no docente y asegurar el empleo.
La indefinición, el miedo, la mala gestión de conflictos y la falta de liderazgo del Departamento son cada vez más clamorosos. No sólo imposibilitan la homologación de condiciones salariales y laborales. Las consecuencias de su deplorable gestión pueden ser mucho más graves: su planificación para la Enseñanza Concertada pone en peligro muchos puestos de trabajo.
Si añadimos el afán de la Vicelehendakari, responsable de todas las políticas económicas del Gobierno, de aumentar el superavit presupuestario, queda meridianamente claro qué podemos esperar de esta Administración que nos ignora. Las trabajadoras y trabajadores de la Enseñanza Concertada sabemos trabajar en silencio ofreciendo un servicio que corresponde asegurar a la Administración. Pero también sabemos responder con energía cuando nuestro hartazgo llega al límite. La gota que puede colmar el vaso ya está cayendo.