ELA felicita al pueblo catalán
Ese acuerdo y esa convocatoria constituyen la única respuesta coherente a la negativa permanente de las instituciones del estado y del gobierno español a reconocer a Cataluña como nación y a permitir la revisión de su estatus político en el seno del estado. Afortunadamente, las fuerzas políticas han sido capaces de superar la situación planteada tras el frustrante trámite del Estatut y tras la negativa a dar una salida a los problemas de financiación de Cataluña.
Creemos que los y las catalanas han interpretado correctamente el carácter y la finalidad del inmovilismo español, que no son otro que la unilateralidad y a España una y uniforme. Por eso ELA no puede sino manifestar su estupefacción ante quienes en nuestro país siguen hondeando la bandera del acuerdo bilateral con el estado.
ELA considera, asimismo, que el proceso catalán están siendo posible, entre otras razones, por el empuje de la una sociedad civil muy activa que, por un lado, ha condicionado los contenidos y los tiempos de las agendas de las fuerzas políticas, llevando a algunas de ellas más lejos de lo que pretendían ir; por otro lado, esas organizaciones sociales han realizado a lo largo de muchos años un trabajo pedagógico y movilizador que ha calado profundamente en la sociedad, permitiendo que, a día de hoy, haya calado en amplios sectores sociales la reivindicación independentistas.
ELA es consciente de que el proceso nacional vasco no tiene por qué articularse de la misma manera que en Cataluña, cuyos contornos sociales, políticos, territoriales, culturales… son, efectivamente, distintos a los nuestros. Sin embargo, considera que cuestiones subrayadas más arriba como la lectura correcta de lo que supone el estado español hoy, la activación social, la capacidad de acuerdo y la propia consulta, constituyen referencias ineludibles para cualquier proceso de emancipación nacional. ELA considera que seguir apelando a un eventual acuerdo con estado carece de sentido en una fase donde Madrid sólo significa involución en todos los terrenos, y muy especialmente en el del autogobierno.