Navarra destruye empleo, pese a la mejora del segundo trimestre
Respecto al trimestre anterior, la ocupación aumentó en 5.100 personas, 3.400 empleadas más entre las mujeres y 1.700 más entre los hombres. En la comparativa interanual, en cambio, la tendencia es desigual con 2.900 ocupados menos, con una reducción del empleo masculino de 700 personas y una pérdida de 2.200 personas entre las mujeres, lo que incrementa las desigualdades.
La tasa de jornada parcial permanece invariable, situándose en el 12,4%. La brecha de género sigue siendo clara: afecta al 20,6% de las mujeres frente al 5,4% de los hombres y pone de manifiesto una mayor presencia femenina en empleos con peores condiciones. La temporalidad ha aumentado en el último año.
En el segundo trimestre la tasa de temporalidad ha sido del 18,8%, frente al 15,5% de hace un año. Además, hay que señalar que existen diferencias significativas entre mujeres y hombres. El 16,5% de los hombres tiene contrato temporal, cifra que se eleva al 21,5% entre las mujeres.
El paro se ha reducido en 3.300 personas en el último trimestre y ha alcanzado los 27.700. La tasa ha alcanzado el 8,1%, un punto menos que en el trimestre anterior, pero dos décimas por encima de la tasa de hace un año. La tasa de paro femenina es dos puntos superior a la masculina (9,1% frente a 7,1%). El paro juvenil ha aumentado y se ha situado en el 27,5%, manteniéndose en niveles muy altos.
En definitiva, la mejora registrada durante el segundo trimestre no debe ocultar el deterioro observado en el último año. Navarra sigue arrastrando importantes problemas de calidad del empleo, con una temporalidad creciente, una fuerte brecha de género y un desempleo juvenil que continúa en niveles muy elevados.