El plan estrella del Gobierno Vasco ignora el deterioro laboral en Ibaiondo
43 millones sobre una base agrietada
El nuevo plan anuncia casi 43 millones de euros para el centro de menores de Ibaiondo (Zumárraga). Sin embargo, el comité de empresa (ELA, LAB y CCOO) denuncia que se presenten inversiones sin resolver el conflicto laboral que lastra el centro. “No se puede construir un modelo de justicia juvenil de calidad sobre equipos agotados, sin formación específica -se requiere una formación continua, sistemática y ajustada a perfiles de alta complejidad-, con una plantilla envejecida sin relevo planificado y con propuestas sindicales que se quedan sin respuesta durante años”.
Plantilla envejecida
Ya en 2023, el comité trasladó al Parlamento Vasco su preocupación por el envejecimiento de la plantilla y el progresivo deterioro de las condiciones laborales. Tres años después, lejos de mejorar, la situación ha empeorado.
Ante esta realidad, el comité ha dado un paso concreto: ha presentado al Departamento de Justicia una propuesta para la negociación del Acuerdo de Horario Especial, un instrumento pensado para dar respuesta a las necesidades de una plantilla envejecida que trabaja en turnos exigentes, con presencia continuada y en contacto permanente con situaciones de alta tensión. La propuesta lleva meses sobre la mesa y no han obtenido ninguna respuesta.
La bajada de reincidencia
Uno de los datos centrales del nuevo plan es que la tasa de reincidencia de menores ha bajado del 13% al 11%, y el objetivo es situarla por debajo del 10%.
Sin embargo, resaltan los sindicatos, la reducción de la reincidencia no es un logro de un documento, sino el resultado directo de años de intervención educativa sostenida, personalizada e intensa, realizada por equipos que trabajan en condiciones cada vez más precarias y sin el respaldo institucional
Riesgos psicosociales sin respuesta
El informe de riesgos psicosociales elaborado a finales de 2021 ya advertía de factores con riesgo muy elevado en el centro: estrés crónico, cargas de trabajo excesivas, desgaste psicológico-emocional, jornadas de 47 horas semanales... Desde entonces, la administración, desaconsejando el criterio del servicio de prevención, no ha adoptado ninguna medida correctora. Como consecuencia directa, el número de bajas laborales de origen psicológico no ha parado de crecer, haciendo cada vez más difícil el funcionamiento cotidiano del centro.