ELA reclama unas jornadas dignas y una formación adecuada para los y las cuidadoras de Educación
ELA reclama unas jornadas dignas para los y las cuidadoras y una formación acorde a las necesidades reales. Desde Recursos Humanos conocen las necesidades pero les envían a los centros sin formación ni información y con unas jornadas laborales insuficientes.
Este colectivo es uno de los que más ha sufrido la tijera de los recortes: trabajadores y trabajadoras con contratos de menos de 20 horas y jornadas partidas, falta de tiempo para coordinación o descansos porque sólo se contempla la atención directa, dudas sobre riesgos y responsabilidad al hacer contenciones o evitar agresiones, incremento de bajas…Tanto Prevención como Recursos Humanos conocen la situación, pero no hay respuesta.
El Servicio de Prevención pertenece a Recursos Humanos del Departamento de Educación, y lo único que hace es marear la perdiz, echando balones fuera y sin atajar la problemática existente. ELA defiende que para que un Servicio de Prevención pueda realizar su labor de vigilancia de la salud de forma objetiva, tiene que ser independiente.
Al cuidador se le pide que desarrolle su trabajo con unas funciones muy específicas en atención sanitaria, control de conducta, labores educativas… pero no se le da la formación necesaria para estas labores, ni se les incluye en los contratos las horas necesarias para una coordinación con el equipo directivo y el profesorado del centro.
A pesar de la precarización de las condiciones laborales y salariales del colectivo de cuidadores y cuidadoras, la atención al alumnado y su desarrollo personal siguen siendo lo prioritario en el trabajo diario.