Un mal Preacuerdo para la enseñanza pública

12/05/2010
Según ELA, LAB y STEE-EILAS, la propuesta de bases que regulará las condiciones laborales del profesorado no universitario de la CAV que han firmado el Departamento de Educación y los sindicatos CCOO y UGT supondrá retrocesos importantes en las condiciones laborales del profesorado, así como en la calidad de la enseñanza en los centros públicos.

En opinión de la mayoría sindical en el sector de la enseñanza pública, la columna vertebral que sustenta este preacuerdo está bien definida: recortes.

El propio Departamento de Educación nunca ha ocultado que se tendrá que responsabilizar en los próximos años de un aumento de alumnado y grupos escolares, pero sin aportar en la misma proporción ni nuevos recursos ni más profesorado a los centros. Al contrario, sólo proponen aumentar la carga de trabajo del profesorado. ¡A esto le llaman optimización de recursos! 

Los recortes son muchos y profundos en todos los apartados. En lo referente a planificación y plantillas se ponen patas arriba los criterios utilizados hasta ahora y, como consecuencia, la plantilla de los centros se reduce o no se aumenta tanto como fuera necesario. Para esto, entre otros recortes, se rebajará la ratio (el número de profesorado) que atenderá las aulas de 2 años; se aumentará el cupo de alumnado para poder hacer desdobles en las aulas de Educación secundaria; la creación de grupos tanto en Formación profesional como en Diversificación Curricular se dificulta, ya que se exige más alumnado para poderlos poner en marcha, a la vez que se crea un crédito horario para la gestión que reduce el anterior cómputo horario. Aunque parezca mentira, esto puede empeorar ya que el texto deja en manos de la Administración la posibilidad de cambiar los criterios sin ningún tipo de acuerdo. 

En relación a la cobertura de las sustituciones del profesorado hay retrocesos con respecto a la situación actual, ya que, en general, las sustituciones se cubrirán un día más tarde, siendo éstos los casos más graves: las bajas de tutores y tutoras de Educación Primaria no se cubrirán antes del quinto día, y no antes del sexto día en Educación Secundaria. 

En el caso de las necesidades educativas especiales, el propio cambio en la definición de las mismas supone un grave recorte; esta nueva definición supondrá reducir el número de alumnado con estas características, por lo que se utilizarán menos recursos en este apartado. 

En el programa de formación del profesorado, especialmente el apartado de IRALE, también han metido las tijeras, disminuyendo tanto el número de plazas ofertadas como la duración de los cursos. 

En el texto también se han introducido modificaciones que redundarán negativamente en los centros y que supondrán retrocesos comparando con la actual situación: empeorarán las condiciones laborales de las personas sustitutas y algunos de sus derechos actuales desaparecerán; se impondrá un sistema retributivo jerarquizante (tutorías y sexenios) que dividirá al conjunto del profesorado y precarizará aún más al personal que se encuentra ya en peores condiciones. Además, el texto contempla una redacción muy peligrosa que puede suponer en un futuro una ampliación unilateral de la jornada en Educación Secundaria.

 

Nos parece increible que, ante una propuesta que contiene tantos recortes y retrocesos, CCOO y UGT estén dispuestos a firmarla, aunque conociendo la trayectoria de estos dos sindicatos no nos sorprenda tanto. Como en lo firmado no existen avances, en los próximo días tendremos ocasión de ver cómo estos sindicatos intentarán vendernos humo.

 

Es significativo igualmente cómo estos sindicatos son capaces de aceptar una propuesta cuando aún no se conoce el texto completo que propone el Departamento de Educación, sin saber realmente qué se mantendrá en vigor del anterior acuerdo, qué lo sustituirá y qué desaparecerá del mismo.

 

Si todo esto no fuera suficiente, habrá que recordar que, una vez más, se firmará un acuerdo en minoría, en contra de la opinión y de la mayoría sindical que representamos los tres sindicatos: STEE-EILAS, LAB y ELA. De esta forma se arrinconan los principios de funcionamiento democrático, recurriendo a la imposición.

Para terminar, queremos hacer un llamamiento a todo el profesorado para que apoye y participe en las movilizaciones y en la huelga del 25 de mayo. Lo hoy firmado es sólo un preacuerdo y éste sólo podrá ser modificado y mejorado con nuestra presión y rechazo. ¡Ánimo y a por todas!