El Servicio Navarro de Empleo deja las puertas abiertas a la corrupción

05/11/2015
ELA avisa de que el Gobierno está consolidando la red clientelar de siempre, pese a la incoherencia de que 24 de los 26 parlamentarios que apoyan a Barkos rechazan la explicación de Paz Fernández.

ELA muestra su total rechazo e incredulidad ante las explicaciones que la nueva directora del Servicio Navarro de Empleo (SNE), Paz Fernández, ofreció ayer en el Parlamento de Navarra, porque admitió que va a mantener un espacio de impunidad sin control público con los fondos del Presupuesto que se destinan a convenios directos con CEN, UGT y CCOO. En concreto, admitió que no sabe ni quiere controlar qué cantidad de los 11 millones destinados a convenios con estas entidades se emplean en pagar las nóminas de sus responsables, empleados y liberados sindicales, una práctica acreditada al analizar dichos textos.

Fernández despejó esta práctica asegurando que era legal, algo que en todo caso tendrán que determinar los tribunales, y aseguró que esa parte de los convenios está avalada por Comptos, algo que no es cierto porque esta entidad aún no ha entrado a analizar los convenios de 2014 y 2015. Además, consideró que publicar el detalle de los convenios obedeciendo a la Ley de Transparencia fue un “error”, lo que evidencia que el modelo actual necesita de la opacidad para sostenerse. Y, como conclusión, el anuncio de reducir a la mitad la cuantía de estos convenios en 2016 demuestra que estas prácticas son políticamente indefendibles.

En cuanto a la valoración política, ELA destaca que el respaldo de UPN-PP y PSN a las explicaciones de Paz Fernández dejan claro que, con esta política de empleo, el actual Gobierno consolida y hace suya la red clientelar de siempre, implantada bajo los gobiernos de Sanz y Barcina, y potenciada cuando Javier Esparza (actual líder de UPN) era director del SNE. Esto se refuerza al constatar que los portavoces de 24 de los 26 parlamentarios que sostienen a Uxue Barkos (Geroa Bai, EH Bildu y Podemos) criticaron los convenios directos con CEN, UGT y CCOO, así como las explicaciones de la directora del SNE (apoyadas, paradójicamente, por la oposición).

Mención aparte merece la posición de I-E, que vuelve a defender la financiación de las estructuras de CEN, UGT y CCOO, coincidiendo una vez más con UPN-PP y PSN, en un asunto que se está revelando como la principal preocupación de este partido para seguir apoyando al Gobierno de Navarra.

ELA se ratifica en la aberración política que supone la defensa de este modelo, exige que los Presupuestos de 2016 no incluyan convenios directos con estas organizaciones y reivindica la refundación del SNE para que sea público, democrático y transparente, condición indispensable para poder hablar de cambio político.