ELA califica de miserables las declaraciones de Confebask
En plena política de ajustes, con el crédito hundido y con la política a sus pies, decir que nuestra actuación es responsable de la falta de atracción de proyectos industriales y que impedimos la reactivación económica es un auténtico disparate.
Se puede afirmar que a la entrevista Lujua llevaba un objetivo: defender el sindicalismo que practican CCOO y UGT en España y arremeter contra ELA y LAB. Y, planteadas así las cosas, entrar en el debate electoral sindical para pedir que no se nos vote. El presidente de la patronal viene a decir que los trabajadores y trabajadoras vascos no saben a quién votan. Preguntado por el periodista si “está pidiendo el voto para CCOO y UGT”, el presidente de la patronal contesta “estoy pidiendo el voto para las empresas”: No se puede ser más claro.
El presidente de Confebask añora una y otra vez la “marca España” y el “diálogo social” español, ese que solo sirve para financiar organizaciones patronales y sindicales y es responsable de un “buen clima de relaciones”, con un paro del 27% y una terrible caída salarial.
En la entrevista ha citado cuatro empresas: Iberdrola, La Naval, Fagor y Tubacex. Respecto de esta última miente cuando dice que la razón de su inversión en Cantabria es la conflictividad laboral. Usa la mentira para exigir que, en cualquier hipótesis, se ceda a las exigencias empresariales. En el caso de Iberdrola, no duda en posicionarse a favor de un chantajista. Le ha faltado echarnos la culpa de la decisión de Iberdrola, de la situación de La Naval, de la crisis de Fagor...
¡Vaya patronal! Oyendo estas declaraciones es fácil explicarse por qué se encuentran tan cómodos en la CEOE y con la política del PP. Dicho eso, nos parece inaceptable que la mayor parte de la clase política vasca, abandonando cualquier posición de equilibrio social, dé cobertura política a estos señores.