El Gobierno Vasco no responde a ninguna de las peticiones de ELA en la Mesa de Crisis

06/05/2020
El Gobierno Vasco no responde a ninguna de las peticiones de ELA en la Mesa de Crisis
ELA ha recriminado al Gobierno Vasco su gestión unilateral de la desescalada, especialmente en los sectores de la Administración. También ha urgido a tomar decisiones para hacer frente a la emergencia social. ELA ha mostrado su disposición para llegar a acuerdos, por lo que ha exigido al Gobierno Vasco que escuche y abandone su posición autoritaria.

ELA ha asistido a la “Mesa de Crisis” con el Gobierno Vasco, cuya anterior reunión fue el 26 de marzo. Desde entonces, el Ejecutivo de Urkullu no ha querido abrir ningún cauce de diálogo ni discutir las aportaciones de los sindicatos.

Las distintas instituciones gubernamentales han impuesto todas y cada una de las medidas que han tomado desde entonces: el protocolo de apertura de las empresas; la vuelta a las aulas y la vuelta al trabajo de la Administración Aútonoma; en Osakidetza no se han reunido con los sindicatos desde el 18 de marzo y las diputaciones no han respondido desde marzo a las peticiones de reunión para abordar la urgencia sanitaria en las residencias.

ELA ha solicitado al lehendakari que se pronuncie acerca de la petición de recortes en los servicios públicos que han defendido miembros del PNV, pero Urkullu no ha respondido. Asimismo, ELA ha requerido un impulso importante por parte del Gobierno Vasco para implantar un sistema de prestaciones sociales amplio que de respuesta real a las graves necesidades actuales.

Por último, ELA ha vuelto a mostrar su disposición al diálogo y la negociación, y para ello resulta imprescindible que la otra parte escuche. ELA entiende que la crítica a las políticas generales del Gobierno Vasco no debe impedir llegar a acuerdos en ámbitos concretos, siempre que dichos acuerdos tengan contenidos reales y se disponga de medios para ponerlos en marcha.

Sin embargo, el Gobierno Vasco no ha respondido a ninguna de las peticiones de ELA, mostrando una vez más que el único objetivo de la reunión era cumplir un trámite formal, sin ninguna vocación de diálogo. El Gobierno Vasco no puede demandar en Madrid que no se ejerza el mando único y hacer lo mismo en sus ámbitos de responsabilidad. Los retos que vamos a afrontar en el futuro necesita de diálogo real y contraste, y para ello resulta necesario una actitud democrática y receptiva.