El Gobierno Vasco, sin política industrial

05/11/2014
Mientras el Gobierno Vasco se empeña en hacernos creer que la recuperación económica es un hecho, la situación industrial empeora cada día. Solo en las últimas semanas un número importante de empresas ha planteado el cierre de sus plantas: Candy, ECN, Zardoya en Mungia, Arkema, Condesa, etc.

Ante esta situación nos encontramos ante un Gobierno que no tiene política industrial alguna, y lo que es peor, da la impresión que no aspira a tenerla. La consejera de Industria está desaparecida. Sirva como ejemplo que el 8 de abril ELA le solicitó una reunión para tratar la situación de la industria, pero esa cita, a día de hoy, no se ha producido.

La consejera se comunica con la sociedad mediante los diferentes actos empresariales a los que acude puntualmente. El discurso nunca varía: críticas a ELA y apoyo cerrado a la misma patronal que está desmantelando industrialmente este país. Desde ELA exigimos a la consejera que dé un paso al frente, que profundice en las verdaderas causas de los problemas que sufre la industria. Esperamos que lo haga antes de que su departamento deje de tener sentido alguno por la propia falta de empresas industriales.

En esta coyuntura las acusaciones del consejero Aburto hacia ELA, achacando al sindicato el deterioro de las relaciones laborales, nos llenan de indignación. Las decisiones empresariales que de un día para otro intentan abocar a miles de trabajadores y trabajadoras al desempleo son el mayor ataque a un clima laboral normalizado. Estas últimas declaraciones se produjeron en un encuentro con empresarios, ¿no era ese el momento para denunciar los últimos cierres planteados, ante sus propios responsables directos? No son estas las únicas preguntas que desde ELA nos hacemos. ¿Queé opina Confebask de esta última oleada de cierres? ¿Apoya estas decisiones empresariales?

Desde ELA exigimos un posicionamiento claro, tanto de la patronal como del Gobierno Vasco, en contra de las decisiones empresariales de las últimas semanas. De no producirse, los trabajadores y trabajadoras de este país volverán a constatar que el Gobierno Vasco es una mera subcontrata del poder económico.