Elección del Consejo de Administración de EITB: un "pluralismo" que desprecia a las organizaciones mayoritarias
De las 15 personas a designar entre los partidos políticos, correspondería designar otras 4 entre representantes de organizaciones sociales, culturales, cooperativas o Universidad. El Parlamento es el órgano que tiene que realizar esa designación.
Dicho acuerdo se ha hecho público sin haber recabado todas las propuestas y contempla el reparto entre partidos políticos guardando la proporción a la representación actual del Parlamento, y también comprende al del resto de organizaciones. Así, se explicita que será una persona representante de Euskaltzaindia, otra de Eusko Ikaskuntza, el anterior rector de la UPV, y en la información facilitada se destaca que el representante sindical será de CCOO sustituyendo a uno de UGT.
A juicio de ELA, es sumamente grave que la representación política actúe de esta manera , adulterando espacios de representación que no son suyos, pretenda apropiarse de los mismos, condenando al ostracismo a organizaciones con un grado de legitimación que, en el caso de ELA, sobrepasa el 40% de representación (supera con creces la suma de CCOO y UGT). Este desprecio a la representación mayoritaria se produce por tercera vez consecutiva en las tres últimas legislaturas.
Este acuerdo solo se puede entender desde posiciones políticas que han decidido otorgar antidemocráticamente representación exclusivamente a quienes comparten su proyecto político, social y económico.
ELA denuncia el nulo respeto democrático que impregna a los firmantes de este acuerdo. Disputas mediáticas aparte, quienes deciden las cosas de esa manera, comparten un acuerdo de fondo para seguir haciendo lo mismo. Esto no alcanza ningún mínimo en cualquier país democrático donde el respeto a lo que representa cada organización debiera ser un valor a preservar.
Ya se ve en qué consiste su modelo de “pluralidad”. Es un modelo sectario que incorpora el veto al pluralismo ideológico; en definitiva un modelo arbitrario que ha convertido ese principio de “pluralismo” en pura propaganda carente de cualquier realidad