La dirección de Ros Casares pretende cerrar las plantas de Gasteiz
El Grupo Ros Casares ha exigido desde hace un tiempo innumerables recortes en las condiciones de trabajo de su plantilla, y siempre amparando éstos en el mantenimiento del empleo. Como desgraciadamente ya se preveía, todos los esfuerzos realizados por los trabajadores no han sido correspondidos de igual manera.
La respuesta es la pretensión de desmantelar los centros de Araba. La cifra de extinciones alcanza el 50% del empleo total existente a día de hoy La situación a la que ahora nos enfrentamos es doblemente dura, ya que la Dirección empresarial utilizando argucias “legales” solicita el expediente en Madrid. Con el objetivo de dificultar al Comité de Gasteiz su posible respuesta.
Desde ELA rechazamos de plano que la empresa utilice pequeños centros de trabajo del Estado para así llevar la negociación a un ámbito que le pueda beneficiar. En este punto poner de manifiesto que casi el 90% de los despidos son en Araba pero el ámbito de decisión será en Madrid. Este tipo de estrategias ya conocidas (véase Laminaciones Arregui) ponen de manifiesto que las empresas intentan por todos los medios no negociar con sindicatos como ELA , ya que son conocedoras que con otros todo resulta más sencillo
Desde ELA mostramos todo nuestro apoyo a la plantilla de Ros Casares y reafirmamos nuestro compromiso con ésta así como con el mantenimiento del empleo en nuestro País No son buenos tiempos para la clase trabajadora. Únicamente en los ámbitos organizados seremos capaces de plantar cara a los continuos chantajes a los que día tras día estamos avocados a sufrir. Es por todo ello que apelamos a la organización para poder contrarrestar la enorme posición de privilegio que la patronal tiene auspiciada por las continuas Reformas que la clase política le regala.
Desde ELA exigimos la inmediata retirada del ERE y la apertura de un proceso negociaciador en el que se garantice la viabilidad de los centros de trabajo de Gasteiz y el mantenimiento de su empleo. De no ser así estaremos en la antesala de un nuevo gran conflicto laboral en nuestra ciudad.