UGT y CCOO dan por buena la reforma laboral en Nafarroa y reinauguran el fracasado diálogo social
En el documento pactado con la patronal navarra, UGT y CCOO convierten a los trabajadores/as en responsables de la crisis al mismo nivel de quienes la han provocado, al difuminar las responsabilidades del desastre apelando a causas genéricas como "la debilidad del modelo productivo", asumen las tesis neoliberales sobre la necesidad del "esfuerzo común", y se arrogan además el papel de salvadores de "nuestro devenir como territorio y comunidad".
No existen garantías que obliguen a la patronal a cumplir lo pactado en los convenios, más allá de "exhortar a las partes a que busquen mecanismos" para mantener los convenios vencidos, pero sin citar ni una vez la ultraactividad derogada por Rajoy. Y al mismo tiempo, el pacto reconoce a la patronal la facultad de inaplicar lo pactado en cualquier empresa, siempre que concurran las mismas causas ya descritas en la reforma laboral. En este sentido, UGT, CCOO y patronal se quitan de en medio en caso de desacuerdo entre trabajadores y empresa, diciendo que se ponen "a disposición" de las partes -¿ellos no son parte?- para mediar, cuando los convenios no se firman precisamente porque la patronal no quiere reconocer unas condiciones dignas a los trabajadores/as.
En esta dramática situación, UGT y CCOO hacen dejación total de su condición de sindicatos al considerar "necesario superar el conflicto capital-trabajo en el marco de las empresas", y seguramente por eso defienden la congelación de salarios y la desregulación de la jornada de trabajo. Así, piden aplicar en Navarra el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (firmado en Madrid el 25-I-2012), que fijó el tope de incremento salarial anual en el 0,5% para este año (¡ojo!, NO el IPC+0,5%), impuso una flexibilidad del 10% de la jornada más cinco días (es decir, unas 220 horas que la empresa puede disponer cuando quiera) y abrió la inaplicación de condiciones acordadas en convenio.
Y eso sí, UGT, CCOO y CEN se postulan como creadores de una nueva Mesa Permanente de Diálogo Social "al más alto nivel", dotándola de "los espacios institucionales necesarios", para "el logro de los altos fines constitucionalmente atribuidos" a ellos, se supone. Todo ello tras reconocer que el diálogo social "ha atravesado dificultades en Navarra por mor de cuestiones periféricas", como si ellos no fueran sus protagonistas.
Por último, UGT y CCOO ven amenazada su exclusividad como gestores de los fondos públicos para la formación continua, ya que la reforma laboral de PP y UPN abre ese campo a otras entidades privadas, como las ETT. Por ello, en el documento conocido hoy, ambos sindicatos y la patronal se consideran a sí mismos "papel esencial y principal" en dicha formación continua, ante el temor de que los Gobiernos puedan buscar otros gestores para dichos fondos.
ELA considera, por tanto, que UGT y CCOO han abandonado a los trabajadores/as que salieron a la calle el pasado 29-M, y han decidido resucitar el moribundo diálogo social como tabla de salvación institucional, al precio de dar por buena la reforma laboral, hasta el punto de ofrecerse a gestionar "este nuevo marco de relaciones laborales".
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