Por incrementos salariales por encima del IPC
Los precios han crecido un 1,4% en 2008. Se ha producido un mayor aumento en bienes básicos como los alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4%) o la vivienda (5,9%), lo que perjudica a las necesidades diarias de los colectivos de menores ingresos. Además, y con independencia de la disminución del precio del gas o del combustible, los precios de determinados servicios básicos aumentarán considerablemente más en 2009, como por ejemplo la electricidad (3,5%), el agua (por encima del 2%) o el transporte público. Los productos energéticos han experimentado un descenso del 7,2%, lo que ha influenciado que el IPC haya terminado el ejercicio con una cifra menor que la habitual.
El incremento que han estado experimentando los precios durante casi todos los meses de 2008 ha sido considerablemente mayor que el IPC final. Esto ha llevado a una pérdida real de poder adquisitivo, que no se ve reflejada en este 1,4%.
Durante el periodo de crecimiento económico, la participación de las rentas de trabajo en la riqueza ha descendido de forma alarmante. Ante la nueva situación de ralentización económica, nos quieren hacer creer una vez más, que es la población trabajadora la que tiene que pagar las consecuencias. De esta forma, se están planteando y aplicando fórmulas como la moderación salarial, la temporalidad o la flexibilidad.