ELA denuncia el aumento del paro y la desprotección social

02/10/2012
El número de personas desempleadas ha ascendido a 213.816 en el mes de septiembre en Hego Euskal Herria, lo que supone un aumento de 5.339 respecto al mes de agosto y de 29.292 en relación a septiembre de 2011. Estos datos nos sitúan en una tasa de paro del 15,9%, muy por encima del 10,5% registrado en la Unión Europea.

 

El paro es el principal problema y los responsables políticos no se preocupan en absoluto por él. Dan prioridad a la reducción del déficit público para lo que aplican políticas que condenan al desempleo a cada vez más personas.

Además de lo preocupante de las cifras de desempleo y su evolución, ELA destaca la grave situación en la que se encuentran quienes están en paro, ya que el 40,2% no recibe ningún tipo de prestación por desempleo. Este porcentaje era del 38,1% hace un año, lo que evidencia que sigue subiendo el porcentaje de personas desempleadas sin prestación. De la misma forma, la cuantía que reciben quienes se encuentran en paro es cada vez menor:

  • Disminuye el porcentaje de quienes reciben una prestación contributiva frente a quienes cobran una prestación no contributiva. En concreto, el porcentaje de personas desempleadas que cobran prestación contributiva ha sido del 38,5%, frente al 39,6% de hace un año.

  • Los continuos recortes afectan también a la cuantía de las prestaciones por desempleo (la reducción de la cuantía de la prestación por desempleo, el recorte de la prestación por desempleo a quienes tienen empleo a tiempo parcial, del subsidio por desempleo, o la limitación del acceso a los 400 euros aprobados en julio y agosto son ejemplos de ello).

Las políticas que se aplican están aumentando el desempleo, las dificultades económicas de la población y la pobreza, a la vez que agravan la recesión. Es una irresponsabilidad absoluta que quienes gobiernan practiquen estas políticas antisociales para sanear un sector financiero, que es precisamente el que nos ha llevado a esta situación.

ELA exige un cambio radical de las políticas, para que se cree empleo de calidad y se mejoren las condiciones de vida y de trabajo de la gente. Esta es una de las reivindicaciones de la huelga general de pasado 26 de septiembre. Solo la movilización va a conseguir que se cambien las políticas.