El proceso de contactos de la reforma de negociación colectiva augura nuevos recortes
ELA denuncia que el procedimiento para reformar la negociación colectiva es inaceptable:
· La negociación llevada a cabo entre CCOO, UGT y la patronal española se está realizando de forma oculta y sin transparencia. Se hurta a la sociedad la información necesaria para valorar los contenidos de una reforma que afecta directamente a los trabajadores y trabajadoras. Este proceso forma parte de una estrategia calculada para desmovilizar a la clase trabajadora.
· Se incorporan cada vez más temas (mutuas, modalidades de contratación, rebaja de cuotas a las empresas …), y en todos ellos se van a recortar los derechos laborales. Se contribuye de esta manera a la ceremonia de la confusión.
El común denominador asumido por quienes forman parte de esa negociación es la aceptación de la responsabilidad de los salarios en el origen de la crisis. Nada más lejos de la realidad: Los salarios han perdido más de siete puntos en la distribución de la riqueza desde el año 1980.
El gobierno español ya anunció desde un principio sus intenciones de seguir aplicando reformas en la línea de lo aprobado en la reforma laboral y en el recorte de las pensiones. El gobierno de Zapatero ha dicho que si no hay acuerdo será el gobierno el que apruebe la reforma.
ELA ha subrayado que ante esta posición la patronal está muy tranquila ya que sabe que, si no llega a un acuerdo con CCOO y UGT, el gobierno le dará lo que pide y estará en condiciones de pedir más al siguiente gobierno. Los sindicatos que dan cobertura a esta estrategia están haciendo un fraude a la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras. Este proceso de reforma garantiza un empeoramiento de los derechos laborales, y el sindicalismo no debe dar cobertura a estos ataques.