Muñoz: "Todos los gobiernos trabajan para aumentar las desigualdades sociales"

18/09/2013
Muñoz: "Todos los gobiernos trabajan para aumentar las desigualdades sociales"
El último número de Landeia de setiembre recoge una entrevista con el secretario general, Adolfo Muñoz "Txiki", en el que se hace un repaso de la situaciòn económica, social y política. Recogemos aquí en su integridad la entrevista.

 

¿Cómo definirías la coyuntura?

Una fase durísima. Por un lado, un capitalismo global con más poder concentrado que nunca en las grandes multinacionales y los bancos, y por otro, la política de los gobiernos, más cautiva y subordinada que nunca. Mandan instituciones ajenas al sufragio universal (FMI, BCE y la Comisión Europea…) y los gobiernos aceptan sus decisiones (destrucción de derechos laborales y sociales y la privatización de lo público). A esos que mandan, lo social y lo colectivo les estorba. Es una fase que se ha definido como apropiación por desposesión.

Con la política entregada el capital va a por todas y la crisis se convierte en un chantaje contra la clase trabajadora .

¿Qué es lo que más sorprende?

No sé si llamarle sorpresa. Lo más duro… comprobar que se dan condiciones objetivas para plantear posiciones alternativas de izquierda y que, en la práctica, no aparezcan. Los gobiernos dan rienda suelta a una pandilla de locos insaciables y en las elecciones se elige a quien no manda. Sin duda, lo más duro es la falta de reacción política.

Un miembro de la Comisión Europea lo decía muy claro: “Los gobiernos no hubieran cambiado sus políticas si no se les hubiera forzado desde las instituciones europeas. En Europa hay consenso con los gobiernos, ninguno dice no a lo que se propone por la presión a que se les somete con la deuda. ¿Quién nos iba a decir que en España se iba a hacer una reforma laboral como la que se ha hecho? Es imprescindible que esa presión se mantenga”. Más claro es imposible. El objetivo es usar la crisis para sacar adelante las reformas que interesan al capital.

Es inaceptable que esa clase política se dedique a repetir eso de que “todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Es un burdo intento de igualar las responsabilidades del especulador, del gobierno y del perceptor de una ayuda social. Es un disparate.

¿Qué importancia tiene la corrupción en todo esto?

Mucha, la ideológica y la de meter la mano. Más en un Estado como el español. La corrupción desvela un sistema de relaciones entre el poder económico y el político para que, a cambio de financiación a los partidos (los compran), éstos tomen las decisiones que benefician a los grupos económicos: leyes del suelo y adjudicaciones para las constructoras, un monopolio para eléctricas, dinero público para los bancos… Muchas grandes empresas no se explican sin esa conexión. Le llaman “capitalismo Cibeles”.

Lo del PP no es una anécdota; es estructural. Un medio de comunicación decía que en el presupuesto del PSE-EE las cuotas de los afiliados representaban el 1,26%. ¿Qué margen de maniobra financiera y política tiene ese partido? ¿Cuántos créditos les perdonan los bancos y a cambio de qué? Al PSOE y a otros. El PSOE cambió la Constitución para dejar tranquilos a los especuladores.

A las instituciones europeas la corrupción les trae sin cuidado mientras se continúe con las reformas. En cualquier país normal, después de lo que sabemos, el gobierno habría dimitido y se habrían celebrado elecciones nuevas.

Ahora, los corruptos y los partidos que los amparan, confían en que los delitos hayan prescrito, en que las actuaciones se declaren nulas, en que les toque un juez amigo (para eso controlan el poder judicial) que diga “aquí no pasa nada”

No es solo el Estado, se ha desvelado en Navarra… ¿El navarrismo era eso?

También era eso. El “navarrismo” controlaba instituciones para tejer una red clientelar. El gobierno, la CAN, la patronal, el OPUS… Y a esa política, esencialmente antisocial y antivasca, el PSN le ha dado apoyo. También CCOO y UGT.

No se debería confundir el cambio de gobierno y el cambio político y social. La simplificación de la política es un factor que puede movilizar al electorado, pero el cambio político y social requiere de un trabajo muy serio y profundo.

¿Y los medios de comunicación?

La mayoría -públicos incluidos- son instrumentos de propaganda del sistema. No hay información, hay sobresaturación de datos. No hay debates entre posiciones alternativas, se han sustituido por tertulianos que banalizan el debate y tienen, en su mayoría un sesgo antisindical terrible.

Esos medios trabajan para asegurar la impunidad del poder, para limpiar la imagen de los gobiernos obedientes, para desnaturalizar la crítica social… Los medios públicos vascos no son una excepción. El poder quiere alimentar el desánimo individual y colectivo; hacer creer que no hay nada que hacer... La desinformación y la ignorancia son piezas claves para lograrlo. Esos medios cumplen esa función.

¿Cuáles son los objetivos del poder económico y político en esta fase?

 Realizar un trasvase de renta al capital espectacular. Se está haciendo a la Banca; con la reforma laboral, a la patronal; con la de pensiones, a aseguradoras y bancos… Quieren, además, debilitar a las organizaciones sindicales, sociales y políticas que se oponen. Quieren puro individualismo. Si crece el individualismo, si se debilitan las organizaciones colectivas de contrapoder… ganan ellos.

Resulta desolador que la mayoría de la clase política no reaccione. Todos los gobiernos trabajan para aumentar las desigualdades sociales. Todos. Eso es un hecho incontestable. También los de Gasteiz e Iruña.

El desempleo sigue creciendo...

Una tasa del 17,3%, 15.355 personas desempleadas más que hace un año y un total de 223.832. El 45,3% de esas personas no cobran ninguna prestación y solo el 34,4% la contributiva. Con estos datos los gobiernos parece que celebran una fiesta porque con los datos de la época estival. El empleo que se crea es a tiempo parcial, temporal y miserable. Se han perdido en el último año 50.600 empleos en Euskal Herria. Es una frivolidad hablar de “cambio de ciclo”.

Parece como si no pisaran la calle y no vieran cómo se cierra el pequeño comercio y cómo se paraliza la actividad económica real. Carteles de se vende, se alquila, se traspasa; pueblos y ciudades con zonas muertas mientras siguen dando licencias para abrir grandes superficies comerciales que arrasan con todo.

ELA no ve un cambio de ciclo.

La exportación, si se consolida (los países emergentes apuntan al estancamiento), no va a absorber la vertiginosa caída del consumo interno. La economía real está colapsada; la banca, que bate marcas de morosidad, sigue sin dar crédito mientras hace negocio con la deuda pública. Expertos independientes dicen que la valoración de la auditoria que Oliver Wyman hizo al sistema bancario español infravaloró su toxicidad. El ataque a los salarios y la reducción de las prestaciones sociales. Recortes presupuestarios brutales. Y uno se pregunta… ¿En qué basan su optimismo para hablar de cambio de ciclo?

ELA insiste en que es necesaria la movilización social.

Sin duda. Prepara otra reforma laboral (además de la de primeros de Agosto) y otra reforma de pensiones. Hay que seguir mirando a Grecia. Allí van por el tercer “rescate” para que el dinero acabe en los bancos alemanes y franceses, que son los acreedores. Ahora les exigen que vendan su patrimonio histórico y arqueológico ¡Que vendan el Partenón y privaticen sus playas!

ELA no plantea solo movilización; se trata de trabajar alianzas sindicales y sociales para consolidar una alternativa. Y para eso hay claro que hay que movilizarse. La movilización es el único camino capaz de mover a la política.

Y otra reforma de pensiones con el factor de sostenibilidad.

Los corruptos no descansan. Los que extienden contratos miserables, deciden que no se deben financiar con impuestos y anuncian que rebajarán las cotizaciones a las empresas… hablan de “sostenibilidad”. Es imposible sostener un sistema de pensiones si se debilitan los ingresos. El gobierno llevará al Parlamento un proyecto en Septiembre. Hace suyas las recomendaciones del Grupo de Expertos (había un miembro de CCOO que votó a favor). ¿El objetivo? Que la actualización de las pensiones no tenga en cuenta el IPC (perder poder adquisitivo todos los años) y que las pensiones futuras se adapten automáticamente a los factores que determinen (esperanza de vida, etc…) Para eso se harán modificaciones muy duras. Las pérdidas oscilan de entre el 10 y 20%. No hay ninguna razón que justifique esa reforma. Se trata de favorecer a los Fondos de Pensiones Privados. Es obvio que habrá que contestar esa reforma como se merece.

¿Va en esa dirección la Carta de Derechos Sociales?

Sí. Se trata, en el ámbito de Hego Euskal Herria, de poner en común propuestas alternativas; de concretar los derechos sociales para todos los ciudadanos y ciudadanas y que esa Carta se convierta en una referencia desde la que interpelar a todo el poder político.

Nuestra responsabilidad, la del sindicato, estriba en socializarla, empezando por el mundo del trabajo y en trabajar esas alianzas sociales. ELA está persuadida para dar mucha importancia al trabajo con la Carta de Derechos Sociales.

Se anuncia una reforma fiscal acordada entre PNV y PSE-EE.

En tiempos de superávit bajaron impuestos a los ricos. Ha habido de todo menos información y participación social para que una élite se apropie de la materia fiscal. Han descapitalizado las arcas públicas y llevan cinco años de crisis diciendo que no había que cambiar nada mientras sufrimos una fiscalidad más injusta, incluso, que la española.

Han utilizado el concierto y el convenio económico para hacer la política que interesaba a la patronal. Las grandes empresas del IBEX-35 prácticamente no pagan impuestos (un 4% en 2011). De esas empresas algunas tienen obligación de tributar en Hego Euskal Herria. ¿Se puede saber qué pagan? El juego de las deducciones y la ingeniería fiscal obra un milagro: que con tipos nominales del 30% se termine pagando un 4%. ¡Un 4%! No hay vergüenza. ¿Cómo se puede decir que no hay dinero para hacer política social?

Desgraciadamente, no vemos en ninguna de las cuatro haciendas vascas, políticas alternativas en fiscalidad; tampoco en Gipuzkoa. El PNV y PSE hablan de seguir la política fiscal que el PP ha hecho en España. Nosotros no queremos retoques para que no cambie nada esencial.

ELA exige acabar con el Órgano de Coordinación Tributaria (órgano opaco donde los haya), que el debate fiscal se haga con luz y taquígrafos y con participación social; exigimos un cambio profundo (echar atrás todos los regalos fiscales de los últimos años) y perseguir el fraude que es muy alto. Lo que hemos leído en los medios de las propuestas del PNV y PSE-EE, no van por ahí. No obstante, la valoraremos cuando se conozca. No se puede decir nada diferente de Nafarroa; tan solo que la última reforma se acordó entre UPN y PSN.

CCOO y UGT insisten en participar en las mesas de diálogo social.

¿En qué diálogo social? El objeto de esas mesas es garantizar financiación a quienes participan y dar apoyo a la política que hacen los gobiernos en beneficio de la patronal. Nunca la política ha sido más unilateral.

El PNV quiere seguir con esas mesas y mantener esa financiación. En fase de centralización feroz (en lo sociolaboral, con el apoyo de CCOO y UGT), sin negociación colectiva en el ámbito público, con unos recortes presupuestarios desconocidos en la historia reciente (dicen que no hay dinero para las AES mientras derrochan dinero en un TAV que terminará siendo un monumento al despilfarro)… ¿Se puede saber qué pinta un sindicato en esos foros? Solo se explica por la financiación.  

¿En qué situación estamos tras el 7 de Julio?

La patronal aprovecha las reformas hechas para destruir empleo y bajar salarios. Utiliza el alto desempleo como chantaje. No quieren convenios colectivos, a no ser que aceptemos todas sus pretensiones.

Muchas empresas han notificado que no están vinculadas por los convenios anteriores (algunas, incluso, sin que les afectará la caída de la utraactividad). La pregunta es ¿Qué va a sustituir al convenio colectivo anterior? ¿Otro convenio colectivo o la voluntad unilateral del empresario? A eso tiene que dar respuesta el sindicato. ELA trabaja para que sea un convenio y para que se haga sin menoscabo en los salarios.

Hay que destacar el trabajo de los servicios jurídicos. El número de expedientes aumenta y las cargas de trabajo también. Su trabajo militante debe ser reconocido por todo el sindicato.

¿Está produciéndose ya esa caída salarial?

Se pueden extraer varias conclusiones. La primera, la resistencia patronal (en las mesas que controla) a mantener el poder adquisitivo de los salarios; la segunda, que muchos sectores (ya no son un mínimo obligatorio) se acuerdan con congelación salarial o muy cerca de ella; la tercera, que los EREs se utilizan a modo de chantaje para bajar salarios; y la cuarta, que en Navarra, donde la mayoría de los convenios de sector están cerrados (mayoría de CCOO y UGT), la caída salarial es mayor que en la CAPV, Esto último refleja que para bajar salarios la patronal en Navarra utiliza la Modificación Sustancial de las Condiciones de Trabajo. Como se ve, firmar un convenio de sector y pensar que todo está solucionado ya no vale tras la última reforma.

Los salarios, en esto no hay ninguna duda, se están defendiendo mejor en los ámbitos sindicalizados. Muchas veces con conflicto. En las empresas sindicalizadas tienen más problemas para llevar a cabo sus estrategias.

Habrá otro intento de Acuerdo Interprofesional.

Es probable. CCOO, LAB y UGT buscan ese Acuerdo con la patronal. Lo que sucede es que cada vez que ellos se aproximan a la patronal –rebajando pretensiones- la patronal se va más lejos y Rajoy les da más reformas. Confebask quiere paz social mientras ajusta empleo y salarios. Ese Acuerdo Interprofesional, de producirse, legitimaría a la patronal para que haga eso.

¿De qué sirve un Acuerdo Interprofesional que no impide a la patronal incumplir los convenios de sector en las empresas y que, de facto, obliga en los sectores a aceptar la caída salarial?

CCOO, LAB y UGT saben, además, que ese hipotético acuerdo no pone fin a las reformas. Hablan con una patronal que juega con cartas marcadas. Mientras la patronal obtenga todo de los gobiernos –vía ley- no tiene ninguna necesidad de ceder nada en ese tipo de Acuerdos Interprofesionales.

En Navarra, CCOO, UGT y la CEN han decidido hacer suyo todo lo que venga de Madrid. Además han acordado con el gobierno de Barcina reeditar el “Acuerdo por el Empleo”. En Navarra, también, las necesidades financieras explican ese tipo de acuerdos.

¿Las diferencias con LAB en negociación colectiva son profundas? Sí. LAB no quiere una alianza con ELA para hacer frente a esta nueva etapa. Dice priorizar la estructura de negociación colectiva y la equipara al MVRL y PS; una estructura de negociación colectiva que ha sido vaciada por la ley. Reproducir los esquemas de negociación del pasado nos condenaría a disputar la negociación colectiva en los ámbitos en los que la patronal es más fuerte y bloquea los contenidos. Para ese objetivo LAB ha elegido a CCOO y UGT. Es una paradoja porque son los responsables de la centralización de la negociación colectiva.

¿Qué opina ELA de que el Gobierno Vasco aparezca como mediador?

¿“Mediador” un gobierno que ha destrozado la negociación colectiva en el espacio público? ¿Que se ha burlado de los acuerdos aumentando jornada y bajando los salarios? ¿Qué destruye empleo con los presupuestos más restrictivos de la historia? ¿Dónde queda la ultraactividad de los acuerdos en su ámbito de responsabilidad? Más allá de la propaganda, el gobierno y la patronal defienden lo mismo: ajustes en empleo y salarios. El gobierno para cuadrar el déficit que marca Rajoy y la patronal para defender sus beneficios.

El gobierno del PP, en Agosto, revisó aspectos importantes de la última reforma y anuncia más.

No estamos ante una reforma como las de los años 80 y 90. Entonces, entre una y otra, se daban unos años de “estabilidad” legislativa. Hoy las leyes duran lo que les cueste organizar la presión a la patronal, al FMI, a la Comisión europea, al BCE o a todos a la vez, como es el caso.

Es un proceso continuo de reformas que obedecen a un objetivo: Mejorar los beneficios empresariales dándoles más poder para que administren unilateralmente el empleo y los salarios. Para eso debilitan la negociación colectiva y dejan sin efecto la intervención judicial (antes era de la Administración) en la presentación de los EREs (otra reivindicación de la patronal que ha sido atendida).

Una política que favorece, fundamentalmente, a las grandes empresas y que nos empobrece a todos y todas los demás. Una apuesta claramente deológica.

El PP pedirá a la OCDE que sugiera modificaciones.

Es como poner a la zorra a cuidar el gallinero. Las propuestas de la OCDE ya las conocemos: bajar indemnizaciones en los despidos, contrato único, bajar salarios, flexibilidad total en la contratación a tiempo parcial, contratos sin coberturas sociales…

Un modelo productivo dependiente de las exportaciones opta siempre por bajar salarios permanentemente. Ese es el modelo español.

Tiempos muy duros…

Sin duda. No hay que ocultarlo. Decirle a la clase trabajadora “no te preocupes, que esto lo soluciona la estructura del sindicato” es, además de falso, letal a medio plazo.

Quienes orientaron la reforma estaban persuadidos de que no iba a haber sindicalismo real en las empresas con capacidad de oponerse a la patronal. Pues bien, si queremos ser útiles, el mayor reto que tiene el movimiento sindical es el organizativo para hacer protagonista a nuestra gente de sus condiciones de trabajo.

Las críticas a ELA porque da prioridad a lo organizativo y a la afiliación rayan el absurdo. ¿Piensan acaso que la fuerza sindical es algo ajeno a la afiliación? ¿Dónde está la legitimidad del sindicato…? ¿en el reconocimiento de patronal y los gobiernos o en la adhesión de los trabajadores y trabajadoras? Nadie, en esta fase, va a hacer nuestro trabajo por nosotros y nosotras. Absolutamente nadie. Y, esta fase, no va a ser corta.

Se han dicho muchas cosas falsas que enrarecen el clima de trabajo intersindical en las empresas. Es una desgracia. Por ejemplo, decir que los sectores son un “mínimo obligatorio” cuando no lo son; o afirmar que el pacto ofrece las mismas garantías que un convenio de empresa… El camino que tenemos por delante, en las alianzas, no se puede hacer si se falsea la realidad a la qué nos enfrentamos y se parte de diagnósticos erróneos y manipulados.

Es evidente que algunos han pretendido utilizar el bloqueo sectorial que ejerce la patronal para arremeter contra ELA. Esa opción no les resuelve lo esencial: la relación de fuerzas. No se negocia donde se quiere sino donde se tiene fuerza.

¿A qué te refieres cuando hablas de lograr organización en las empresas?

Es cierto que todos los sectores y empresas no son iguales, que es imposible hacer lo mismo en todas las empresas. También es verdad que no hay ámbito que no se pueda sindicalizar. Es un problema de convicción y de trabajo sindical. No pueden impedirnos dar centralidad a la tarea organizativa. Si no lo hacemos, entonces sí que tendríamos un grave problema.

Tenemos ejemplos de empresas sindicalizadas; con poder sindical y capacidad de negociación. Ahí está, muy actual, el ejemplo de las residencias e Gipuzkoa. Todas las empresas sindicalizadas tienen una característica en común: empezaron de cero con la vinculación al sindicato de unos militantes (el verdadero tesoro del sindicato).

La prioridad de todos los cuadros del sindicato es, desde la mayor cercanía posible con los delegados y delegadas, respaldar a la militancia en el centro de trabajo con los conocimientos, las destrezas y pericia necesaria para sindicalizar. Sí; no hay otra prioridad que no sea la de afiliar y organizar a la afiliación. Hay que plantearlo sin tapujos; no hay otra tarea más importante para el sindicalismo que la organizativa, que conlleva tener afiliación organizada en los centros de trabajo para incidir allí donde se van a determinar las condiciones de trabajo.

ELA ha convocado una semana de movilizaciones y huelgas con el objeto de obtener convenios colectivos.

Será la semana del 21 al 25 de octubre. Vamos a seguir explicando la reforma, a defender los salarios, a plantear cláusulas antirreforma y a extender convenios colectivos en los ámbitos de empresa donde podamos. Abrir ámbitos de empresas es una alternativa real al bloqueo y devaluación de los sectores. 

¿Qué suponen las adaptaciones organizativas aprobadas en Julio?

Lo de menos es pasar de cuatro a tres federaciones. Partíamos de un diagnóstico: había que dar centralidad a los problemas que tenemos para desarrollar acción sindical en las empresas. Las últimas reformas suponían un acicate más. ¿El objetivo del cambio? Que toda la dirección del sindicato, toda, esté en condiciones de ayudar al trabajo de sindicalización en los centros de trabajo; en empresas de comités y, donde podamos, en Pymes. Para ese objetivo, las direcciones de las tres nuevas federaciones se territorializan, asumiendo responsabilidades en sus federaciones en las distintas Comarcas. Hay que actuar desde lo más cercano posible a las empresas.

Se trata de hacer bien aquello que depende de ELA.

Estamos comprometidos en dar lo mejor de nosotros mismos. Hablo, en primera instancia, de los cuadros del sindicato. Tenemos una labor indelegable: construir organización sindical para no convertir al sindicato en algo irrelevante. Las leyes quieren al trabajador-a aislado; solo, débil y manipulable. El sindicato es la defensa colectiva. Por eso se ataca el hecho sindical. Sí, tenemos que hacer bien aquello que depende de nosotros y nosotras.

Empresas, delegados y delegadas, objetivos sindicales (convenio unido a la afiliación, etc…) y responsables de estructura. Todo, con sus adaptaciones a las distintas federaciones y sectores. Se trata de comprometer a la militancia en el trabajo de organización. De comprometerla y ayudarla. Hemos aprobado que todo el sindicato tenga esa prioridad. El sindicato es de esa militancia. 

Proceso de normalización política.

El PP no va a facilitar la normalización política.

No. En otras épocas, la decisión de ETA de renunciar a la lucha armada, hubiera supuesto el inicio de una fase de normalización. Sin duda. Para ser sinceros, todos los gobiernos en los distintos procesos de negociación, ponían sobre la mesa el tema de los presos y presas. La decisión de ETA –que ELA valoró muy positivamente- debiera haber supuesto una resituación de todas las fuerzas políticas. No es así en el caso del PP y, tampoco en el PSOE. Nunca en la historia reciente se han dado unas condiciones como las actuales para abordar una agenda de normalización política.

Es bastante simple: El PP ha decidido que gana políticamente manteniendo la situación de bloqueo. Se dedicó, durante los años en que gobernó el PSOE, a activar a lo más extremo y rancio del ámbito político y social en España y no quiere dar marcha atrás. En España no hay una derecha moderna, es neofranquista. Lo que han sido capaces de hacer con Pablo Gorostiaga es cruel e inhumano. 

El PP hace una lectura unilateral y pretende condicionar la política vasca más allá de la propia normalización; pretende condicionar el proceso político. Con el bloqueo a la normalización y el enquistamiento de la política penitenciaria el Estado pretende anular políticamente a la Izquierda Abertzale (SORTU), incluso fraccionarla.

¿Qué se puede hacer desde Euskal Herria?

Más allá de los apoyos internacionales, se deberían establecer unas bases entre quienes sí queremos y necesitamos esa normalización, mirando no tanto a Madrid como a Euskal Herria. No hay que engañarse, los que bloquean la normalización son los mismos que niegan a nuestro pueblo el derecho a decidir. Obviamente, esa agenda vasca tiene un serio problema: la llave de la política penitenciaria y de la legislación de excepción depende del propio Estado. Estamos en puertas de nuevos procesos judiciales que tienen en vilo a muchas personas simplemente por su voluntad de hacer política.

La normalización política, si es una prioridad, debe condicionar la agenda de relaciones con el gobierno del Estado, con los partidos que digan no a la normalización. No puede haber normalidad. Hoy, en Colombia, el gobierno ha decidido negociar con las FARC y el ELN; el gobierno colombiano reconoce que ha violado muchas veces los derechos humanos durante el conflicto, que ha habido victimas por los dos lados. La derecha española, está muy lejos de reconocer cuestiones tan obvias como esa.

PROCESO SOBERANISTA: La LOAPA era pecata minuta

El Estado en franca involución centralista.

Si, en todos los ámbitos. Reforma de la Constitución, la Ley de Estabilidad Presupuestaria que impide hacer política propia en temas esenciales (decidir el déficit público), leyes básicas que dejen sin contenido material las competencias otorgadas, la Ley Wert en Educación, la ley de régimen local, la de Mercado Único, normas para impedir cerrar acuerdos con otros países sin el visto bueno del estado… Además de las reformas en el orden laboral y social (pensiones…), ámbitos en los que se carece de competencias. Sus efectos, más en situación de crisis, son obvios: nos dejan sin margen para hacer política propia. El PP tiene un modelo de Estado netamente centralista. Franco estaría satisfecho.

Algunos (gobierno vasco y PNV) se empeñan en hablar de “bilateralidad” Estado-CAPV.

Solo tienen un problema, que no la hay. Con los datos encima de la mesa mantener esa referencia –la bilateralidad- supone optar por una posición perdedora desde un punto de vista nacional y social. Lo último –muy clarificador- es lo de la “décima” de déficit público. Es el Estado quien decide el déficit unilateralmente. Ni tan siquiera una décima más en el déficit (que era lo que pedía Gasteiz); una décima que, por otro lado, tampoco hubiera resuelto los graves problemas de presupuesto.

Las referencias en política son muy importantes. El Estado es pura unilateralidad.

El Estado no deja espacio ni para un “sano autonomismo”. Al gobierno vasco solo le cabe administrar renuncias a sus posiciones políticas y, en caso de llegar a acuerdos, aceptar las tesis del Estado sobre la materia de que se trate (es lo que sucedió con las políticas de empleo). Así es, por mucha propaganda que se haga.

¿Lo social es una alternativa para el sobernismo?

La materia social es central para el soberanismo. Y no lo es si se hace la política que decide Rajoy. Las políticas neoliberales hunden las expectativas del soberanismo; la gente, que necesita política social, no engancha, no se siente vinculada. El Estado cuando unifica políticas neoliberales para todas las Administraciones sabe perfectamente lo que hace: decide que otros se quemen haciendo su política. Existe otra hipótesis que es aun peor que hacer lo que te mandan; es hipótesis es que el gobierno vasco esté de acuerdo con la política que aplica el PP.

El gobierno vascsabe, igual que ELA, que el diagnóstico en materia de autogobierno es desastroso, pero tiene miedo a concluir lo mismo y decirlo con claridad. ¿Por qué? Porque exigiría la puesta en práctica de otras estrategias y no se está por la labor. El proceso que se inicio con el Estatuto no se puede resucitar y la búsqueda de acuerdos transversales para la soberanía es simplemente una quimera.

¿Cuál es nuestro mayor hándicap?

Dejar la soberanía para la lucha exclusivamente electoral. Es legítimo, pero inútil. Si excluimos lo único que nos concede alguna oportunidad, no hay proceso. ¿Qué nos da una oportunidad? Que ante quienes nos niegan el derecho democrático a decidir, los abertzales y quienes defienden el derecho de los pueblos a su autodeterminación, vayamos juntos en ese objetivo. Por separado, no hay conflicto nacional que preocupe al Estado. O confrontas democráticamente o el conflicto nacional solo queda para la retórica de las campañas electorales.

En Escocia hay referéndum en 2014. En Cataluña una gran movilización social el día de la Diada.

Quizás lo más significativo sea que esa gran movilización social supera y descoloca a las élites de los partidos y les condiciona sus decisiones políticas. Hoy, en Cataluña, caerse de la reivindicación de la Vía Catalana, significaría una pérdida electoral para quien lo hiciera. La sociedad catalana, además, ha sacado conclusiones del ninguneo del Estatut.

Lo que está pasando en Cataluña es muy significativo. Un pueblo que se moviliza. En Cataluña hay historia y, lo más importante, hay voluntad actual de decidir como sujeto político. ELA aplaude y se solidariza con ese proceso. ELA estará en Cataluña ese día.