malestar social

Mitxel Lakuntza: “El Lehendakari no reconoce el malestar que generan las políticas de su Gobierno”

07/09/2023
Mitxel Lakuntza: “El Lehendakari no reconoce el malestar que generan las políticas de su Gobierno”
ELA defenderá los servicios públicos y de los cuidados, los derechos sociales, la recuperación del poder adquisitivo y luchará contra la desigualdad de género. Hasta junio de 2023, se han actualizado los convenios de más del 52% de las personas trabajadoras de la CAV gracias a la huelga. ELA encara el nuevo curso con el objetivo de hacer frente a la carestía de la vida y la precarización, así como revertir el deterioro que sufren los servicios públicos. En la rueda de prensa ofrecida por Mitxel Lakuntza, secretario general de ELA, y Amaia Muñoa, secretaria general adjunta del sindicato, han asegurado que ELA situará las preocupaciones de la mayoría de la sociedad en el centro de su estrategia, apostando por la organización y la lucha sindical, fundamentales para condicionar la negociación de los convenios colectivos y garantizar así el reparto de la riqueza, los derechos sociales, unos servicios públicos de calidad (con especial atención en Sanidad, Educación y cuidados), la euskaldunización del ámbito laboral, y recuperar el poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Poder adquisitivo y brecha de género

Amaia Muñoa afirma que gracias a las huelgas se ha conseguido incrementar los salarios según el IPC o muy cercanos a la inflación a una parte importante de los convenios. Y es que en los seis primeros meses del año según el CRL, se ha conseguido actualizar el convenio de 150.000 personas trabajadoras en la CAV gracias al incremento de huelgas en los anteriores meses. “Más del 52% tienen ya actualizado su convenio, y esta cantidad será mayor cuando se publiquen los convenios firmados recientemente. Se trata del porcentaje más alto de los últimos años ”.

En cuanto a la media de los incrementos logrados en 2023, se sitúa en el 4,93% en la CAV (en Gipuzkoa alcanza el 5,78%, donde más convenios ha firmado ELA), “una realidad que contrasta con la subida del 2,5% de las y los trabajadores de la administración pública”. Ha denunciado que donde la patronal son los gobiernos es donde menores subidas salariales se registran, y por ello ELA defenderá los servicios públicos y las condiciones laborales de este sector.

Asimismo, ELA centrará su lucha en los convenios por actualizar o conseguir (un 40% de los asalariados y asalariadas siguen sin actualizar su convenio y un 6,2% no tiene convenio de aplicación). “La mayoría de esos convenios se dan en sectores feminizados, puesto que en sectores masculinizados la mayoría ya han sido firmados”, ha reprobado Muñoa. Sectores como la hostelería, el comercio de alimentación o intervención social en Bizkaia, limpieza Gipuzkoa, residencias de Araba y Nafarroa, entre otros. Por ello, uno de los principales retos de ELA para los próximos meses será luchar contra la discriminación de género que se aprecia también a la hora de negociar y conseguir nuevos convenios. 

En ese sentido, ELA, junto a otras organizaciones, va a trabajar para que la huelga del 30 de Noviembre por los cuidados se convierta en un hito del movimiento feminista.

Malestar, políticas públicas y democracia

Mitxel Lakuntza, por su parte, ha vuelto a exigir un cambio en las políticas públicas para atender las necesidades sociales. “La vivienda, el sistema de cuidados o la sanidad pública, por ejemplo, deben ser una prioridad, porque estas cuestiones son las que generan malestar social”. Ha vuelto a insistir en que vivimos un tiempo de empobrecimiento generalizado, no solo por el incremento del IPC, sino por el incremento de los tipos de interés de las hipotecas o el encarecimiento de los alquileres.

Ante esa situación, los gobiernos de Gasteiz e Iruñea se están caracterizando por no tomar decisiones de calado, sin aprobar ninguna reforma fiscal ni aumento de presupuestos para hacer frente a esta situación. “El principio de esta política es no molestar a los intereses económicos y patronales”.

En respuesta a Urkullu, Lakuntza afirma que el Lehendakari no reconoce dicho malestar social que se genera como consecuencia de las políticas de desatención que toma su Gobierno. “El Lehendakari prefiere ocultar sus responsabilidades y desviar la atención para centrarse en la crítica a las organizaciones y personas que se movilizan para mejorar sus condiciones de vida. No acepta que haya organizaciones como ELA que cuestionen sus políticas y que movilicen a la clase trabajadora para lograr un reparto de la riqueza más justo, una vida más digna. La lucha sindical es una parte necesaria en una democracia”. 

Además, Lakuntza ha señalado que no tiene ningún fundamento vincular las huelgas a las citas electorales, ya que en 2023, en la CAV se han realizado el 56% del conjunto del Estado, cifra que prácticamente se repitió en 2022 (50%); y desde el año 2009 al 2018, se han convocaron más de 2.500 huelgas en la CAV, con la participación de casi 300.000 trabajadoras y trabajadores. “La lucha sindical y social son el hecho diferencial vasco para explicar las mejores condiciones de trabajo”.

“El Lehendakari y su partido comparten con la patronal una posición contraria a la huelga. Ortuzar llegó a afirmar hace tan solo unos años que las huelgas eran antipatrióticas”. Al Lehendakari, sin embargo “no le molestan” aquellos que están obteniendo ganancias record a costa de empobrecer a la gente, como la banca, las eléctricas u otras empresas como Repsol, con quienes se encuentra muy a gusto, en palabras de Lakuntza. Un Lehendakari que “habla de oídas” sobre ELA, puesto que sigue sin reunirse con el principal sindicato de Euskal Herria.

Por ello, ELA exige al gobierno de Urkullu y Chivite que escuchen, analicen y profundicen en las verdaderas razones del malestar social y que reaccionen con un cambio inmediato de las políticas públicas para poner en el centro las necesidades sociales.