Acuerdo en Ingemar de Usurbil
El conflicto de Ingemar se sustenta en la firmeza de la plantilla ante la hipótesis de cese de la actividad industrial que se inició en enero de 2016. Entonces la propia plantilla, respresentada por 4 delegados de ELA y 1 de LAB, inició un proceso de búsqueda de inversores, con diferentes episodios que estuvieron al borde de dar fruto, pero al final todos se truncaron.
Fue entonces cuando forzamos a la dirección a dar una salida industrial a la planta. No admitíamos ni el cierre ni la desaparición de la actividad industrial. Por ello, iniciamos en junio una huelga indefinida. La huelga, secundada por la totalidad de la plantilla desde entonces, ha puesto en jaque la actividad del grupo, y la Dirección se ha visto obligada a poner encima de la mesa diferentes propuestas, hasta que hemos llegado al acuerdo, que en la tarde de hoy ha refrendado la asamblea y con el que finalizamos la huelga indefinida.
La lucha de la plantilla de Ingemar Usurbil se convierte así en una constatación más de que, ante los intentos de deslocalización de una empresa, la unión, la lucha y el convencimiento se convierten en la clave para cambiar decisiones empresariales y para el mantenimiento de nuestro tejido industrial.