ELA reitera la necesidad de reforzar la intervención pública frente a la siniestralidad laboral
En primer lugar, ELA desea mostrar su total apoyo y solidaridad a las víctimas del accidente laboral y sus familiares, al tiempo que exige al Instituto Navarro de Salud Laboral y a la Inspección de Trabajo la realización, a la mayor brevedad posible, de una exhaustiva investigación del siniestro para esclarecer las causas del mismo y depurar responsabilidades.
El incremento de los accidentes de trabajo en la comarca de Sangüesa durante la época estival es alarmante. El 8 de julio un operario de Infusiones Josenea fallecía por atrapamiento en Lumbier, y el 5 de agosto otro trabajador resultó herido grave en la papelera Smurfit Kappa de Sangüesa. A septiembre de 2019 ya serían al menos 9 las personas que habrían perdido la vida en su puesto de trabajo en Navarra.
Tras la siniestralidad laboral subyacen la avaricia patronal y la pasividad de las instituciones públicas. Las empresas anteponen la productividad y los beneficios económicos a las condiciones de seguridad de las plantillas, lo que se traduce en eventualidad, falta de formación, ritmos de trabajo excesivos e incumplimientos. Ante ello, el Gobierno de Navarra mira para otro lado y sigue apostando por profundizar en las políticas del diálogo social en salud laboral que históricamente se han demostrado totalmente ineficaces.
Ante la gravedad de la situación, ELA exige a las empresas que adopten de una vez todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las plantillas, y reclama al Gobierno de Navarra que incremente de forma urgente los recursos públicos destinados a inspeccionar las condiciones laborales en los centros de trabajo.