ELA y LAB critican la memoria y las actuaciones de Osalan

04/06/2004

Acusan de falta de liderazgo y capacidad para hacer un diagnóstico correcto de la siniestralidad

Los sindicatos ELA y LAB han criticado hoy la intervención del responsable de Osalan, Natxo Murgia, en la presentación de la memoria de 2003 en el seno del Consejo General de este organismo integrado por representantes de los sindicatos mayoritarios, la patronal y la administración vasca. Para ELA y LAB su intervención ha puesto de manifiesto "la falta de liderazgo y de capacidad de gestión del Departamento de Trabajo y Seguridad Social para hacer un diagnóstico correcto de la siniestralidad, de sus responsables y de la medidas necesarias para hacer frente a esta lacra social".

Una vez más -han señalado- se ha vuelto a vender humo para dar la impresión de que se hace algo desde la administración, cuando el día a día nos pone en evidencia la incapacidad de los responsables políticos, del departamento y del gobierno vasco, de para adoptar las medidas necesarias para hacer cumplir a los empresarios la Ley de Riesgos Laborales.

En este sentido han recordado que los datos optimistas ofrecidos hoy por el responsable de Osalan no se corresponden con la realidad. "Es una burla -han comentado- decir que en el 40% de las empresas de Gipuzkoa visitadas por técnicos de Osalan se hace simulacro del plan de emergencia o que hay un 90% de empresas con planificación de medidas preventivas y el 73% con responsables de ejecución o cuando ocultan el numero de empresas reincidentes varios años en incumplimientos normativos ".

Por el contrario, han señalado, en la memoria no se hace mención a las principales causas del incremento de la siniestralidad en las empresas como son el alto índice de precariedad, los ritmos o las interminables jornadas de trabajo, cuyos únicos responsables son los empresarios.

En este contexto, han subrayado, el departamento de Trabajo y Seguridad Social "ha regalado a la patronal 4 millones de euros" en un convenio suscrito el pasado mes de mayo a espaldas de los sindicatos para la creación de un aula permanente de formación en el sector de la construcción. "Se ha puesto en manos de los responsables de la siniestralidad un dinero público, sin ningún tipo de control por parte de los representantes de los trabajadores y trabajadoras del sector, lo que supone un auténtico escándalo".

Con ello además se saltan a la torera la ley al ser el consejero Azkarraga el que decide como y a favor de quien tiene que trabajar Osalan y no su Consejo General.