Muñoz: "La corrupción es un elemento estructural del sistema, que evidencia la relación entre la economía y la política"

04/02/2013
Muñoz: "La corrupción es un elemento estructural del sistema, que evidencia la relación entre la economía y la política"
Esta mañana ha tenido lugar una concentración delante de la Subdelegación del Gobierno de España en la Plaza Moyua de Bilbao para exigir la depuración inmediata de responsabilidades políticas en el gobierno del PP. ELA ha denunciado la connivencia entre el poder económico y el político y ha subrayado que "quién aplica los recortes de Madrid, aplica los recortes dictados por unos corruptos".

Hemos denunciado con reiteración la sumisión de la política al capital y la durísima agenda de recortes que se está llevando a cabo. Hemos criticado la existencia de distintos grados de corrupción, y que ello no es algo anecdótico; esta es, en nuestra opinión, una cuestión estructural que explica todo lo que está sucediendo. La crisis va más allá de lo social y económico, y afecta a la política y a la propia democracia.

Las informaciones  publicadas estos últimos días permiten comprobar cómo las grandes empresas a las que el gobierno ha beneficiado con sus decisiones, pagan los servicios prestados al PP, para que éste retribuya a su élite dirigente. De esa manera se han hecho durante años las grandes fortunas en el estado español.

Ningún dirigente político que haya recibido esos pagos debería continuar en un cargo de responsabilidad política ni un solo minuto más.

En un país mínimamente democrático hechos tan graves como estos conllevarían la dimisión del gobierno y el inicio de una investigación judicial independiente para depurar responsabilidades. Es lo que exigimos. No se puede permanecer impasible ante la descomposición política y la degradación democrática a la que asistimos y ante la utilización que el capital sigue haciendo de esa clase política para destruir derechos sociales y laborales.

Estas mismas personas son las que próximamente, entre otras muchas cosas, van a justificar una nueva y durísima reforma de pensiones. ¿Se van a atrever? Si les dejamos, por supuesto.