Las rentas de trabajo pagan a la Hacienda Foral un 18% más que en 2007, mientras que los beneficios empresariales cotizan un 63% menos
Se recauda poco. En Navarra tenemos una fiscalidad que beneficia los intereses de las empresas y del capital. Navarra está a la cola de la Unión Europea en presión fiscal. Si la Hacienda Foral aplicara la media de presión fiscal de la UE-28, Navarra tendría 1.675 millones más para diseñar su presupuetso público (que actualmente no llega a los 4.000 millones anuales).
La recaudación es injusta. Más de la mitad de la recaudación viene de los impuestos indirectos, es decir, aquellos que todas las personas pagan por igual, sin tener en cuenta su capacidad económica. Y entre los impuestos que se pagan según la renta, casi tres cuartas partes de lo recaudado proviene de las rentas de trabajo.
Además, la injusticia fiscal se ha agravado en los últimos años. No solo es que en los impuestos directos se grava mucho más a las rentas de trabajo que a las empresariales y del capital, sino que las diferencias crecen año a año. Desde 2007, la recaudación a las rentas de trabajo ha aumentado un 18%, mientras que lo recaudado a través del Impuesto de Sociedades (solo grava a las empresas con beneficios) ha disminuido un 63,5%.
Los poderes económicos y políticos pretenden llevar el debate sobre la fiscalidad al terreno de que tiene que ser un instrumento de atracción de empresas o de mejora de su competitividad. Es un argumento falaz. Cuando los datos sobre el impuesto sobre sociedades son los que son, seguir insistiendo en ese mensaje lo único que pretende es justificar una política fiscal antisocial y al servicio de los intereses de la patronal.
La fiscalidad tiene dos funciones básicas: recaudar lo necesario para financiar el nivel del gasto público que se requiere, y repartir de forma justa quién paga y cuánto. La situación actual (baja tributación, fraude…) exige un cambio radical, se mire como se mire, salvo que se defienda que las empresas y el capital no deben pagar impuestos.
ELA va a seguir impulsando el debate sobre la fiscalidad. Y nos reafirmamos en nuestras propuestas de lucha contra el fraude fiscal y de dar vuelta a las rebajas aprobadas en las últimas décadas a las rentas altas y al capital.