Bajo el título "Impulsar la normalización del euskara, compromiso personal y colectivo" ELA presentó el pasado sábo una resolución en el XI Congreso Confederal.

03/12/2004

La Quinta Resolución aprobada por el X. Congreso Confederal de ELA ponía de manifiesto nuestra intención de colaborar en la normalización del euskera en el ámbito laboral, así como la necesidad de un plan integral de normalización en el seno del sindicato.
Con el fin de materializar dichos compromisos, hemos avanzado un paso más en la ya conocida trayectoria de ELA en pro del euskera: hemos aprobado la Normativa del euskera y el plan anual de normalización. Por lo que se refiere a la Normativa, se trata de un instrumento normativo que recoge criterios generales para una utilización normalizada del euskera. Por otra parte, los planes de euskera que aprobaremos con periodicidad anual fijarán los objetivos a cumplir cada año en el proceso de normalización, así como los recursos a utilizar.
La puesta en marcha de un plan de normalización en el seno del sindicato es una decisión política de gran importancia, ya que implica la planificación del euskera desde un punto de vista organizativo y su inclusión en el análisis de la organización para convertir el euskera, a medio plazo, en lengua integral de servicios y de funcionamiento habitual de ELA. Los presupuestos anuales del sindicato destinarán a tal fin la cantidad necesaria.
Entre las medidas concretas que proponen tanto la Normativa como el plan anual citamos las siguientes: aprendizaje del euskera por parte de quienes no lo saben; utilización del euskera por parte de quienes lo saben y preparación para trabajar en dicho idioma; garantizar la utilización del euskera en todos nuestros escritos y publicaciones; creación de instrumentos para el fomento del uso escrito del euskera; concreción de objetivos para la utilización del euskera dentro y fuera del sindicato... Con el objeto de impulsar dicho proceso de normalización y efectuar su seguimiento, se ha creado la Comisión de Euskera de ELA, compuesta por miembros de los diferentes territorios y de las diversas estructuras del sindicato.
La materialización de dicho plan de normalización exige, empero, la participación de cada una de las personas que militan en ELA y su compromiso individual en pro del euskera. Solamente a partir de dicho compromiso individual podrá surgir el compromiso colectivo de ELA por la normalización del euskera.
La mayoría de los liberados y liberadas sabemos euskera, un 66%. Sin embargo, el porcentaje de utilización en la vida cotidiana del sindicato es muy inferior. Basta con observar nuestro entorno más inmediato (y a una misma o uno mismo) para constatar dicha realidad. Corresponde a cada militante reflexionar sobre el tema y preguntarse qué puede hacer para impulsar el euskera en el ámbito que le corresponde. Parte del déficit en el uso del euskera podrá compensarse mediante el plan de formación; el resto depende solamente de nosotras y nosotros, de toda la militancia de ELA.
Por otra parte, el plan de normalización de ELA es un buen punto de partida para ratificar el compromiso a favor de la euskaldunización de las relaciones laborales. Como sindicato mayoritario que somos, debemos asumir la parte de responsabilidad que nos corresponde en dicha labor. Sin euskaldunización del mundo laboral no puede hablarse de normalización del euskera. Y ése es, precisamente, el principal desafío pendiente de la normalización.
Para euskaldunizar el ámbito laboral, todas las partes implicadas debemos actuar correctamente. Por una parte, reivindicamos medidas políticas más eficaces (entre otras, ayudas de todo tipo para los planes de normalización que se aprueben en las empresas). En Navarra y en Iparralde la situación es más grave. Para que el euskera pueda avanzar en estos ámbitos, también en el mundo del trabajo, la primera decisión política fundamental tiene que ser el reconocimiento pleno de la oficialidad del euskera.
Por otra, exigimos a la dirección de las empresas que asuman la responsabilidad que les corresponde en este campo, ofreciendo ayudas para el desarrollo de los planes de normalización en las empresas e impulsando dichos planes. También a los trabajadores y trabajadoras nos corresponde dar los pasos necesarios en nuestras respectivas empresas, de manera que tanto los servicios como los trabajos puedan desarrollarse en euskera. Dichos pasos deben darse de modo organizado y continuo. ELA impulsará, en todas las empresas y sectores en los que le sea posible, medidas para garantizar el uso del euskera, en colaboración con todos los agentes implicados en esta tarea.
Por todo ello, este XI Congreso Confederal,
1.- Quiere dotar de la energía e impulso necesarios al proceso de normalización del euskera de ELA.
2.- Manifiesta su compromiso de seguir impulsando la euskaldunización del mundo laboral.
3.- Llama a toda la afiliación a trabajar con entusiasmo por el euskera, tanto en las empresas como fuera de ésta, así como a aunar la actividad sindical con la militancia a favor del euskera. Esta es la única vía para que todo el sindicato redoble sus esfuerzos en pro del euskera.
Recordemos, por último, que el desarrollo de los procesos de normalización lingüística no suele ser precisamente fácil, y que es absolutamente necesario el compromiso personal y voluntario de cada afiliada y afiliado. Nos espera un largo camino, pero tenemos la seguridad de que, entre todas y todos lo conseguiremos. Así pues, ¡utilicemos el euskera en nuestro quehacer cotidiano! No se trata de un simple eslogan: la normalización del euskera es una tarea colectiva y personal.