El nuevo convenio de ikastolas navarras que ha firmado LAB asume los recortes y no garantiza las recolocaciones

18/12/2019
Sólo la organización y movilización de las plantillas hará que tanto las patronales como la administración se vean obligadas a firmar mejoras sustanciales, y ELA no va a dejar de contar la verdad a las plantillas, sin caer en la tentación de tratar de consolarlas con supuestos logros muy poco significativos.

El efecto de los recortes aplicados con la excusa de la crisis ha sido notorio en las condiciones laborales básicas de las plantillas de las ikastolas. Los recortes salariales que nos aplicaron en 2010 siguen afectándonos, y la pérdida acumulada de poder adquisitivo es superior al 15%, y eso a pesar de la subida salarial del 5% (6% en la red pública) que nos aplicó el cuatripartito, copiando de Madrid.

Las negociaciones finales han sido entre NIE y LAB, sin convocar a ELA, a pesar de que participábamos en las reuniones negociadoras que ha habido desde 2016. ELA dejó claro desde entonces que había que interpelar con rotundidad al gobierno y al resto de patronales: hay que poner encima de la mesa la financiación suficiente para lograr la reversión de los recortes y una educación de calidad. Pero las Ikastolas entraron por primera vez en el regresivo Acuerdo de enseñanza concertada 2017-19, y además sin hacer esa interpelación y con la firma de NIE y de LAB (no de ELA).

ELA no da por bueno el planteamiento de fondo de la Patronal: si la administración recorta, las tablas salariales quedan sin valor. Argumentando que contenidos como la recuperación del poder adquisitivo o la rebaja de la carga de trabajo pertenecen al ámbito de decisión del Gobierno de Navarra, se ha intentado poner una especie de veto a esos asuntos, admitiendo en la práctica que quienes estamos en la mesa de negociación del convenio no tenemos poder de influencia para negociar sobre esos contenidos.

Al comienzo de la negociación (2016) cada sindicato presentó su plataforma, y nos movimos con flexibilidad. Pero cada uno tiene sus rayas rojas. Las de ELA eran mantener la ultraactividad e impedir la inaplicación. En el acuerdo de NIE y LAB no queda clara esta garantía. Firmar en estas condiciones nos parece que supone desactivar la posibilidad de organizar a las plantillas en pro de una negociación real sin vetos en los contenidos.

Finalmente queremos recordar que ELA ha intentado mantener con los sindicatos de ikastolas y de la red concertada, la dinámica de movilizaciones realizadas desde 2016 por la subida del 1%, con el fin de dar la vuelta a esta situación. Pero no ha sido posible, LAB ha decidido legitimar y dar por bueno el planteamiento del gobierno y la patronal, firmando dichos acuerdos. La vía seguida en la CAPV con el convenio de concertada es la que ELA defiende y por la que va a trabajar: organización y movilización para lograr acuerdos con contenidos significativos.