Seguimos batiendo récords: el 2025 ha sido uno de los años más cálidos jamás registrados
La temperatura media mundial en 2025 rebasó en 1,44 °C el promedio del período 1850-1900, según el análisis efectuado por la OMM (portavoz autorizado del sistema de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua). Los últimos tres años, de 2023 a 2025, el aumento medio consolidado de la temperatura respecto a los niveles preindustriales es de 1,48 °C.
El océano sigue calentándose y absorbiendo dióxido de carbono. Durante los dos últimos decenios, ha absorbido cada año el equivalente a cerca de 18 veces la cantidad de energía consumida anualmente por la humanidad. Según el informe, la extensión anual del hielo marino del Ártico fue la más baja jamás registrada, o estuvo cerca de serlo, mientras que la extensión del hielo marino de la Antártida fue la tercera más baja de la que se tiene constancia. Por otro lado, el derretimiento de los glaciares no dio tregua.
Desde que empezaron a realizarse observaciones del clima de la Tierra, este nunca había estado tan descompensado, ya que las concentraciones de gases de efecto invernadero alimentan un calentamiento continuado de la atmósfera y los océanos, e impulsan la fusión de las masas de hielo. Estos cambios rápidos y a gran escala se han producido en cuestión de pocos decenios, pero sus repercusiones negativas se dejarán sentir durante siglos.
El clima mundial se encuentra en una situación de emergencia. Estamos llevando el planeta a traspasar sus límites. Todos los indicadores climáticos clave han superado el umbral de alarma. Los fenómenos extremos ocurridos en todo el mundo, como los episodios de calor intenso, las lluvias torrenciales y los ciclones tropicales, causaron trastornos y devastación, y pusieron de relieve la vulnerabilidad de nuestra economía y de la sociedad en la que vivimos.