ELA no renuncia ni a la consolidación del empleo público ni a la movilización real

15/01/2021
ELA no renuncia ni a la consolidación del empleo público ni a la movilización real
ELA seguirá trabajando para impulsar un calendario de movilizaciones en todo el sector público vasco para lograr la consolidación del empleo de más de 50.000 trabajadores y trabajadoras a pesar de que la reunión celebrada el 14 de enero entre los sindicatos con implantación en el sector acabara sin acuerdo. ELA propuso a LAB, SATSE, STEILAS, CCOO, ESK y UGT dar inicio a una dinámica de movilizaciones que incluía una jornada de huelga a finales de febrero. Así y todo, ELA seguirá intentando tejer alianzas con el resto de sindicatos y con los distintos colectivos de personal interino para llevar a cabo, en próximas fechas, las citadas movilizaciones.

En este sentido, ELA adelanta que:

  • 1. No va a renunciar al objetivo planteado: la consolidación del empleo de 50.000 trabajadoras y trabajadores que sufren la lacra de la temporalidad.
  • 2. No va a renunciar a la huelga en el conjunto del sector público vasco como medio de presión a instituciones y partidos que tienen la responsabilidad de legislar para dar una solución inmediata a este problema, cuidando a las personas que durante muchos años han sustentado los servicios públicos de nuestro país.
  • 3. No va a renunciar a interpelación directa a todos los partidos políticos que tienen la opción darle solución a la temporalidad en el sector público vasco, tal como sucedió en los últimos Presupuestos Generales del Estado, y han preferido acordar otras cuestiones sin abordar este problema.
  • 4. No va a esconder esta reivindicación central detrás de otras, también legítimas, cuando se va a abordar un cambio del Estatuto Básico del Empleo Público en Madrid o la Ley de Cuerpos y Escalas en Gasteiz. Sería una irresponsabilidad por parte de ELA no asumir el reto cuando se plantea y no tratar de darle una solución.

ELA tiene claro que han sido las decisiones políticas de nuestros gobernantes las que han llevado a la tasa de temporalidad más alta de todo el Estado y de Europa: 4 de cada 10 personas que trabajan en el sector público son temporales. Por tanto, sería un grave error relativizar las movilizaciones y la idoneidad del momento porque ello equivaldría a renunciar a la consecución del objetivo.