Un sistema propio de protección social en Euskal Herria es viable y necesario, documento de ELA y LAB
Diversos medios de comunicación se vienen haciendo eco de opiniones de expertos que al parecer cuestionan la viabilidad de un sistema vasco de pensiones. La utilización política de estas opiniones por algunas formaciones que concurren a las próximas elecciones ha contribuido a dotarles de una dimensión y un carácter alarmista que para ELA y LAB están fuera de lugar y no responden a la situación real. Al respecto, ELA y LAB plantean las siguientes consideraciones:
1.- La situación actual del sistema de pensiones en Euskal Herria es de un importante superávit. Basta ver la memoria del Consejo Económico y Social de la CAV correspondiente al año 2002, según la cual sólo en esta comunidad el superávit anual del sistema de pensiones es de más de 200 millones de euros (más de 30.000 millones de pesetas). Este superávit hubiera sido notablemente mayor si no se hubiese imputado a las cotizaciones el gasto correspondiente a los complementos de mínimos de las pensiones, unos complementos que en rigor debieran financiarse con impuestos y no con cotizaciones.
El INEM también presenta superávit, ya que la cuantía total de las cotizaciones que se destinan a financiar el desempleo superan en 400 millones de euros anuales a las prestaciones (que incluyen tanto la prestación contributiva como el subsidio asistencial).
La realidad es que hoy se está utilizando el superávit de la Seguridad Social y del resto del sistema de protección social (más de 600 millones de euros al año sólo en la CAV) para financiar otros gastos públicos, en vez de destinarlo en su totalidad, como sería exigible, al Fondo de Reserva.
2.- Los mensajes sobre la inviabilidad de la Seguridad Social y su más o menos inminente quiebra se han prodigado en las últimas décadas. Sin embargo:
- El tiempo no ha confirmado la amenaza de quiebra. Los agoreros que hace diez años anunciaban que en el 2010 ya no se podría financiar el sistema público de pensiones, nos dicen ahora ya que la crisis se dará en el 2025 o, incluso, en el 2040.
- Existe un sospechoso interés en relacionar gasto social con déficit, recortes y privatizaciones. Hay, sin embargo, otros capítulos de gasto incuestionablemente deficitarios (justicia, policía o infraestructuras, por poner algunos ejemplos) respecto de los cuales no se plantea la necesidad de recortes. El fondo de la cuestión no es si un servicio público es más o menos deficitario, sino a qué tipo de gasto público se le da prioridad; es una cuestión de opción o voluntad política.
- Para ELA y LAB constituye una prioridad el mejorar el actual sistema de protección social y, para ello, consideramos necesario el que estas cuestiones se decidan en el ámbito vasco.
3.- En relación con los estudios conocidos estos días:
- Su fiabilidad está muy mediatizada por los objetivos pretendidos. Además, en algún caso, como el del estudio dirigido por Mikel Buesa sobre el "coste de la no España", su rigor técnico es francamente lamentable y su eco mediático sólo se explica por razones de oportunismo político.
- En cuanto al estudio encargado por el Gobierno de la CAV al que se hace referencia en algún medio de comunicación, se trata de un trabajo encargado con la voluntad de favorecer la extensión de los planes de previsión social complementaria. Esta orientación ha influido sin duda en las hipótesis y previsiones sobre las que se ha desarrollado el trabajo. Sobre este estudio pueden hacerse las siguientes observaciones:
a) Cuando se habla a un plazo de 20 o más años, es muy importante tener en cuenta las variables que se contemplan (crecimiento económico, evolución del empleo, de las cotizaciones, etc.), que sin lugar a dudas determinan el resultado. El estudio no explica qué hipótesis de crecimiento, de evolución del empleo, de evolución salarial, etc., se han utilizado, lo que es un primer elemento sospechoso.
b) El propio estudio recoge diversos escenarios que, aunque no se concretan en los aspectos que hemos mencionado, dan resultados muy diferentes (desde un aumento del déficit hasta un déficit casi mínimo), lo que muestra que según las hipótesis que se hagan, el resultado es muy distinto.
c) En ninguna de las hipótesis se separa las prestaciones contributivas de las que no lo son. Esto determina el resultado de la diferencia entre cotizaciones para pensiones y gasto en pensiones.
d) No se tienen en cuenta las cuantías del Fondo de Reserva generado o que se podría generar en los años anteriores.
4.- ELA y LAB mantienen que un sistema de protección social propio es financieramente viable, además de necesario. Para ello se debe disponer de plenas capacidades legislativas para desarrollar una política de protección social propia que garantice para todas las personas una vida digna, autónoma y de calidad.
5.- Por último, ELA y LAB denuncian la estrategia del miedo respecto de un tema tan serio y tan sensible socialmente como éste. Ni el empleo ni la protección social merecen ser tratados de esta manera en un proceso electoral. Cambiar miedo por votos no deja de ser una mezquindad. Quienes están realizando esta utilización son, quienes día a día pretenden evitar que en Euskal Herria tomemos nuestras propias decisiones, tanto en protección social como en otras materias.