ELA: "El Consejero de Sanidad de actuar sin principios y exige su cese inmediato"

25/06/2007
ELA considera que la sanidad pública vasca necesita urgentemente un revulsivo y una dirección política que crea en ella. El departamento que dirige Gabriel Inclán no ha solucionado los problemas de la sanidad pública. Es más, estos problemas se han multiplicado los últimos meses. Por todo ello ELA exige su dimisión.

Este es el artículo que ELA-Gizalan ha preparado sobre el tema.

El Consejero de Sanidad continúa tomando decisiones muy graves. La pasada semana no solo acordó en minoría con quien le apetecía, en este caso el SME, además tuvo la poca vergüenza de llevar ese acuerdo franja cerrado al resto de organizaciones sindicales de la Mesa Sectorial. Todo eso tras once meses sin una mesa de negociación. Obviamente nadie más le dio el visto bueno. El Consejero otorgó de manera antidemocrática a una organización sindical una representatividad “en exclusiva” que no tenía. Probablemente porque su pensamiento corporativo coincide con el de esa organización sindical, marginó al 83% de la representación sindical del proceso de negociación. Este Consejero ha actuado faltando al respeto al resto de organizaciones sindicales –a la gran mayoría- y con absoluta mala fe, principio éste, que debería haber presidido el proceso de negociación. Motivos todos ellos suficientes para exigir su cese.

El parcheo y la desidia a la que nos tiene acostumbrados tiene como objetivo elevar el desánimo de los trabajadores de la sanidad; tiene como objetivo último, que la sanidad pública no funcione. Actúa como un quinta columnista. Estamos sufriendo a un Consejero y a una administración que carecen de principios, que maneja los dineros públicos a su antojo, sin equilibrio alguno.

En opinión de ELA-GIZALAN, el modelo de negociación colectiva tiene mucho que ver con el modelo de sociedad. El mandato del Sr. Inclán se ha caracterizado por la defensa de los intereses de quienes tienen consulta privada, de aquellos que sacan tajada económica de la existencia de listas de espera (muchas veces inducidas desde dentro del sistema público); es aliado objetivo de quienes defienden la sanidad privada en detrimento de la pública. Hay tenemos como ejemplo las derivaciones a hospitales privados de pacientes públicos, conciertos, condescendencia con comportamientos desleales para con la sanidad pública, una autoconcertación no controlada al servicio de los intereses privados.... . Políticos como el Sr. Inclán le han cambiado a la sanidad el objetivo: en vez de pretender la satisfacción del paciente se busca hacer negocio con las necesidades sanitarias de los pacientes.

La Sanidad Pública vasca necesita urgentemente un revulsivo y una dirección política que crea en ella. Hoy, en función de cómo se están gestionando los problemas que tiene, lo más sensato es que el Consejero sea cesado. Eso es lo que ELA exige.