Kurdistán

ELA expresa su solidaridad con el pueblo kurdo y llama a participar en las movilizaciones en apoyo al Kurdistán

23/01/2026
ELA expresa su solidaridad con el pueblo kurdo y llama a participar en las movilizaciones en apoyo al Kurdistán
ELA reafirma su más firme solidaridad con el pueblo kurdo, en particular, con la población del norte y este de Siria, frente a los ataques y agresiones por parte fuerzas del Gobierno de Transición Sirio, milicias yihadistas aliadas y grupos apoyados por Turquía. Asimismo, denuncia la complicidad de las potencias internacionales y europeas que, con su silencio y su apoyo tácito a las fuerzas opresoras, perpetúan la violencia y la destrucción de un proyecto de justicia social que ha dado esperanza a miles de personas.

Desde inicios de enero de 2026, se ha registrado una gran escalada militar contra zonas autónomas kurdas con intensos ataques de facciones respaldadas por el gobierno de Damasco y el Estado turco que han dejado numerosas víctimas, población desplazada y daños materiales.

Según informaciones procedentes del terreno, las agresiones se han intensificado en las últimas horas con bombardeos constantes contra el campo y las zonas rurales de Kobane, llevados a cabo por mercenarios del Gobierno de Transición. Además, en la ciudad de Kobane el suministro de agua, electricidad y el acceso al internet ha sido suspendido y fuerzas extremistas se están acercando al centro de la ciudad, en lo que parece ser una campaña de represalias contra una ciudad que logró una histórica victoria sobre el ISIS en 2014. Con los servicios esenciales deliberadamente interrumpidos, se está desarrollando rápidamente una crisis humanitaria.

En este contexto de colapso del control territorial y abandono internacional, se ha confirmado la huida y liberación de un número significativo de presos del Estado Islámico de varias prisiones y campos de detención bajo custodia kurda, incluidos enclaves como Al Hol y Al Shaddadi. La retirada forzada de las Fuerzas Democráticas Sirias de estos recintos, consecuencia directa de la ofensiva militar y de la falta de apoyo internacional, ha generado un riesgo extremo de reactivación de redes yihadistas en la región y más allá de sus fronteras.

Mientras tanto, las fuerzas militares turcas se están concentrando en la frontera turca con tanques, soldados y armamento pesado. Este movimiento militar refuerza el cerco sobre la ciudad y coincide temporalmente con el avance de grupos armados en el sur del territorio, lo que apunta a una coordinación directa entre el despliegue fronterizo y las operaciones sobre el terreno.

El deseo de venganza contra Kobane es incontestable. Las fuerzas que rodean la ciudad buscan borrar tanto el significado simbólico como estratégico de la derrota del terrorismo global liderada por los kurdos y kurdas. Al cortar las infraestructuras que sustentan la vida, están utilizando las necesidades humanas básicas como arma contra una población que en su día estuvo en primera línea de la defensa mundial.

La población kurda en Siria ha demostrado una y otra vez su compromiso con la construcción de una república siria democrática, pacífica, diversa y descentralizada para toda la extensa diversidad étnica y religiosa del país. La Administración Autónoma Democrática del Norte y Este de Siria, en la que población kurda, armenia, asiria, árabe y otros pueblos han convivido durante una década de autogobierno democrático, da fe de este compromiso.

La actual alianza estratégica entre Turquía y el Gobierno de Transición sirio dirigida a desmantelar la autonomía política kurda en el norte de Siria está desbaratando la esperanza de una coexistencia pacífica.

Hay que destacar que mientras esto sucede impera el silencio internacional. De hecho, mientras los ataques contra poblaciones civiles se sucedían, el 9 de enero la Presidenta de la Comisión de la Unión Europea (UE), Ursula von der Leyen, y el Presidente del Consejo de la UE, António Costa, se reunieron con el Presidente del Gobierno de Transición, Al Sharaa, prometiendo el apoyo de la UE a Siria.

ELA condena los actos de violencia contra la población kurda y otros pueblos minoritarios y apoya una paz justa en Siria mediante el desarrollo del autogobierno democrático por y para los pueblos de Siria. Asimismo, llama a participar en las movilizaciones convocadas en Euskal Herria en solidaridad con el Kurdistán.