SALUD LABORAL

Los y las profesoras trabajan bajo presión por la falta de recursos

Los y las profesoras trabajan bajo presión por la falta de recursos
Según el estudio realizado recientemente por el Colegio de Psicólogos de Bizkaia y la EHU, la falta de recursos en los centros educativos de la CAV repercute directamente en el bienestar del profesorado.

Ayer, 21 de octubre, el Colegio de Psicólogía de Bizkaia y la EHU dieron a conocer los resultados de la primera fase del estudio que se está llevando a cabo sobre el bienestar emocional del profesorado de la CAV. Estos resultados indican que, aunque el profesorado está formado y comprometido, por falta de recursos educativos, deben trabajar bajo una presión constante.

Las personas investigadoras, entre varias afirmaciones, señalan que el problema no radica en la diversidad del alumnado, sino en la falta de medios para responder adecuadamente a estas necesidades. En concreto, en la nota de prensa hecha pública ayer se confirmaba lo siguiente:

“Los datos muestran a un colectivo comprometido, con una sólida preparación profesional y capacidad para afrontar los retos de la enseñanza. La cuestión no es si el profesorado está preparado, sino si cuenta con los recursos y apoyos necesarios para desarrollar su trabajo en las mejores condiciones posibles “.

"Este análisis sobre el bienestar psicológico del colectivo arroja una conclusión clara: el malestar que experimenta una parte del profesorado está relacionado principalmente con factores estructurales y organizativos del sistema educativo, más que con sus capacidades o desempeño profesional” .

Este estudio confirma lo que desde ELA venimos denunciando y reivindicando en los últimos años: aumentan los riesgos psicosociales, el nivel de estrés y las sensacion de estar superado entre el profesorado y, en general, entre los profesionales de la educación. Y la medida más urgente que hay que tomar para hacer frente a esto es aumentar los recursos. Por ello, desde ELA consideramos imprescindible mejorar las ratios, fomentar equipos estables, aportar recursos adicionales e incorporar a los equipos de trabajo perfiles profesionales adecuados (como psicólogos y psicologas o trabajadores y trabajadoras sociales).

Aunque conoce esta situación, el Departamento de Educación no tiene intención de establecer medidas efectivas ni de implantar los recursos necesarios. Muestra de ello es la decisión de no reforzar el servicio de prevención propio de Educación, o la decisión de realizar la evaluación de riesgos psicosociales de forma no garantista, de forma global en vez de en cada centro y a través de una empresa privada.