Todos los sindicatos de Enseñanza Pública exigimos al Parlamento una Ley de Financiación de la Educación Pública de Navarra

COMPARECENCIA DE LA INTERSINDICAL EN EL PARLAMENTO
Introducción
Hace algunos meses iniciamos una ronda con las personas representantes de educación de todos los grupos parlamentarios con el fin de solicitar el apoyo para conseguir la reversión completa de los recortes que ha sufrido la educación pública a lo largo de los últimos años y para que se impulsase una iniciativa legislativa tendente a conseguir una Ley Navarra de Financiación de la Educación Pública.
Recibimos con satisfacción la acogida favorable a nuestras propuestas por parte de todos los grupos y esperamos que a partir de ahora se inicie el camino para concretar la iniciativa.
¿ Por qué una ley de financiación de la Educación Pública?
Es de sobra conocido, que como consecuencia de la crisis desde 2010 la Educación Pública sufrió enormes recortes y que muchos de ellos se siguen manteniendo a pesar del cambio de ciclo económico. La inversión, que ya era escasa (3,6% del PIB), bajó más aún. En todos los territorios una parte importante de los presupuestos se dedica a garantizar los servicios públicos esenciales, especialmente la sanidad y la educación, y es fácil echar mano de parte de las partidas dedicadas a estos servicios cuando, supuestamente, la coyuntura lo requiere. El problema aumenta cuando una situación coyuntural se convierte en permanente. La consecuencia en educación es que se puede poner en grave peligro justamente a la educación pública, la de todas y todos y que es garantía de la cohesión social.
Y queremos una Ley de Financiación de la Educación Pública que blinde la financiación permanentemente.
¿Para que una financiación estable y suficiente de la Educación Pública?
Creemos firmemente que la educación es inversión y no gasto y que por ello, se necesita una financiación estable y suficiente para atender de manera adecuada todas las necesidades que hay en la Escuela Pública. Entre otras:
Atender a más del 80% del total de las necesidades educativas específicas
Llegar hasta el último rincón de la geografía navarra, lo que tiene un coste elevado, pero es ,a su vez, garantía de la pervivencia de los pueblos. O en el caso de que no se pueda mantener la escuela hay que hacerse cargo del trasporte del alumnado del ámbito rural.
Atender a la mayoría de alumnado diverso procedente de distintos lugares y con distintas lenguas y que puede incorporarse a los centros en cualquier momento.
Se necesita financiación para el mantenimiento de las infraestructuras escolares, muchas en un estado deplorable, y de su dotación. También para implementar y desarrollar programas que atiendan a nuevas necesidades, algunas de las cuales responden al cumplimiento de leyes que este mismo Parlamento ha aprobado como la Ley de Igualdad o la ley LGTB.
¿Por qué una ley de finaciación ahora?
En 2010 la inversión en educación suponía un 3,6% del PIB de Navarra, en 2018 ha descendido hasta un 3,2%. El porcentaje de inversión en Navarra es el más bajo de todo el estado, la media del resto de los territorios en el Estado es 4,1%. Por otra parte, Navarra solo destina un 16% de sus presupuestos a educación, también en este parametro está a la cola. Esto nos muestra que más allá de las proclamas, la educación pública no es y no ha sido una prioridad en Navarra.
A pesar de la infrafinanciación, la educación pública ha mantenido unos estándares de calidad bastante aceptables y ello ha sido gracias al compromiso del profesorado. Es necesario impulsar nuevos proyectos, programas, cambios metodólogicos para afrontar los retos presentes y futuros, pero todo ello debe ir acompañado de recursos. El tiempo y la energía del profesorado no se puede seguir estirando como un chicle y después de 8 años de sufrir recortes en las plantillas se ha llegado al límite. El aumento de ratios y horas de docencia directa junto con los criterios restrictivos para la sustitución del profesorado, ha comprometido gravemente la calidad del sistema. Son necesarios más recursos humanos y la consolidación de nuevos puestos de trabajo.
Además el profesorado ha visto mermado su poder adquisitivo en aproximadamente un 15% con las bajadas y congelaciones salariales durante varios años. Es por tanto legitimo pedir también que haya un aumento de sus retribuciones. Si queremos que la profesión docente tenga reconocimiento social, es imprescindible que también tenga reconocimiento salarial.
Todo ello, supone incrementar de manera estable los presupuestos de educación y para ello debería tener el aval de una ley de financiación aprobada en este Parlamento.
¿ Qué pedimos?
Creemos que es absolutamente necesaria una Ley de Financiación de la Educación Pública de Navarra, que asegure un incremento progresivo de las partidas destinadas a tal efecto en los presupuestos de Navarra. Esta ley debería ser fruto de un acuerdo de todos los partidos para que independientemente de quien gobierne la Educación Pública no esté sometida a los vaivenes presupuestarios o partidistas.
Quisieramos que la elaboración de dicha ley se inicie cuanto antes para que pueda verse reflejada en los próximos presupuestos.
Si lo consideráis oportuno todos los sindicatos ofrecemos nuestra colaboración para que esta iniciativa pueda llegar a materializarse.
LAB, STEILAS, AFAPNA, CCOO, ANPE, ELA, APS, CSI-F y UGT