Sahara Occidental

ELA reafirma su solidaridad con el pueblo saharaui y defiende su derecho a la autodeterminación

05/11/2026
ELA reafirma su solidaridad con el pueblo saharaui y defiende su derecho a la autodeterminación
A pocos días de que se cumplan 51 años de la Marcha Verde, iniciada en noviembre de 1975 y que dio paso a la invasión y ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, así como al exilio de miles de saharauis, ELA reafirma su solidaridad con este pueblo y su compromiso con la defensa del derecho a decidir libremente su futuro.

Más de cinco décadas después, la descolonización del Sáhara Occidental sigue pendiente. La población saharaui continúa dividida entre los territorios ocupados, donde sufre la represión marroquí, y los campamentos de refugiados, donde varias generaciones han crecido y siguen viviendo en el exilio.

Frente a esta situación, el pueblo saharaui sigue resistiendo, movilizándose y reivindicando su derecho a decidir su futuro. Entre el 26 y el 29 de octubre, los campamentos de refugiados de El Aaiún, Bojador, Smara, Dajla y Auserd fueron escenario de movilizaciones multitudinarias en las que miles de saharauis salieron a las calles para reclamar una solución justa basada en la autodeterminación y rechazar cualquier salida impuesta desde el exterior.

Las movilizaciones coincidían con el comienzo de una semana decisiva en Naciones Unidas, donde el Consejo de Seguridad tenía previsto votar el viernes 30 la renovación del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Ese día se sometieron a votación dos propuestas diferentes: una presentada por Estados Unidos y otra por Rusia. La propuesta estadounidense favorable al plan de autonomía de Marruecos, que recibió once votos a favor, fue vetada por Rusia. Por su parte, la iniciativa rusa, que planteaba una prórroga del mandato de la MINURSO durante un año sin modificar sus funciones, tampoco salió adelante al no alcanzar los nueve votos necesarios, tras recibir tres votos a favor, uno en contra (el de Estados Unidos) y once abstenciones.

Resulta especialmente preocupante el contenido de la propuesta estadounidense y el respaldo que esta recibió. Esta pretendía modificar sustancialmente el marco de actuación de la MINURSO, cambiar su denominación por MINUSO (eliminando la referencia al referéndum) y situar la autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí como referencia central de las negociaciones.

Como consecuencia de la falta de acuerdo, el mandato de la MINURSO expiró el 31 de octubre. Creada en 1991, esta misión tenía como principales objetivos supervisar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y organizar un referéndum para que la población saharaui pudiera decidir libremente el futuro del territorio. Desde entonces, también ha mantenido una presencia internacional sobre el terreno y ha desempeñado labores de vigilancia del alto el fuego.

La retirada de la MINURSO aumenta la incertidumbre y supone un grave riesgo para la paz y la estabilidad de la región. Pese a sus enormes limitaciones y a no haber conseguido organizar el referéndum para el que fue creada, la misión ha constituido una presencia internacional sobre el terreno. Su desaparición, en un contexto de conflicto reanudado y de creciente tensión, puede agravar la inseguridad y dejar a la población saharaui todavía más desprotegida.

En este contexto, desde ELA reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con el pueblo saharaui y condenamos cualquier intento de enterrar el proceso de descolonización del Sáhara Occidental e imponer una solución que ignore su voluntad. Exigimos el cumplimiento del derecho internacional, el fin de la ocupación marroquí y el reconocimiento efectivo de su derecho a la autodeterminación.