La movilidad está atravesada por el género y la clase
Dependiendo de la situación socioeconómica de cada persona podemos tener o no un vehículo privado. Esto cambia nuestra forma de movernos. Las personas con mayores ingresos hacen un mayor uso del vehículo privado y un menor uso del transporte público. Y esto nos lleva a otra conclusión: que la necesidad de transporte público es una cuestión de clase. Quienes más utilizan el transporte público son las personas con menor poder adquisitivo, por lo que su huella ecológica es menor. Lo mismo ocurre con las personas migradas y las mujeres, que utilizan menos vehículos privados y más transporte público.
El informe “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, publicado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, confirma que existen diferencias significativas en los patrones de movilidad de mujeres y hombres, y que deberán tenerse en cuenta a la hora de tomar medidas:
- Las mujeres tienden a realizar más desplazamientos relacionados con el cuidado y en más etapas (colegio, compras, trabajo) y utilizan más transporte público o medios de transporte no motorizados.
- La seguridad, y la percepción de inseguridad, condiciona la movilidad de las mujeres más que la de los hombres.
- En la CAPV en 2021 los hombres utilizaron modos motorizados privados (coche y moto) en el 49% de los desplazamientos, mientras que las mujeres utilizaron medios de transporte no motorizados (a pie o en bicicleta) en el 50,2% de los desplazamientos. Además, el 69,3% de los desplazamientos de las mujeres se realizaron en el propio municipio, un 11% más que los hombres.
- En la comarca de Pamplona en 2011 el 76% de las personas usuarias del transporte urbano comarcal fueron mujeres.
Por tanto, el género y la clase son variables a tener en cuenta a la hora de proponer medidas en materia de movilidad, ya que no nos afectarán de la misma manera.