El desalojo de Aranzadi agrava la situación de vulnerabilidad
El Ayuntamiento de Pamplona procedió en el día de ayer a desalojar el Convento de Agustinos en el parque de Aranzadi, lugar en el que residían casi un centenar de personas. ELA denuncia que ese desalojo va a agravar la situación de especial vulnerabilidad que sufren esas personas, puesto que el Ayuntamiento únicamente garantiza una alternativa habitacional para tres noches. No se trata de hechos aislados: el pasado diciembre más de un centenar de personas fueron desalojadas en el barrio donostiarra de Martutene y en octubre otro centenar de ellas en el barrio de Zorrozaurre de Bilbao.
El sindicato considera que las "condiciones de insalubridad" argumentadas por el Ayuntamiento no constituyen un motivo justificativo para perpetrar el desalojo del recinto, cuando el Consistorio no es capaz de proporcionar una alternativa a todas las personas que pernoctaban ahí, porque no hay nada más insalubre que dormir en la calle.
El desalojo de ayer contribuye a la criminalización de un colectivo, en su mayoría jóvenes de origen magrebí en situación de sinhogarismo, que está sufriendo las consecuencias de un sistema que no le garantiza el acceso a una vivienda digna. Además, el propio Ayuntamiento reconocía en su nota de prensa que el desalojo se había realizado sin evaluar la situación individual de las personas que pernoctaban en el antiguo convento.
Por todo lo anterior, el sindicato urge al Ayuntamiento, así como al Gobierno de Navarra y al resto de municipios a destinar recursos suficientes para garantizar el derecho a una vivienda digna.