ELA asegura que el paro evidencia el rechazo al nuevo Estatuto
El borrador del Estatuto deja fuera reivindicaciones “esenciales” para mejorar las condiciones laborales del personal público:
• Mecanismos efectivos para la reducción de la temporalidad.
• La recuperación del poder adquisitivo perdido.
• Incremento retributivo conforme al IPC.
• Establecer una jornada semanal de 32h.
• Establecer la figura del contrato de relevo.
• Garantizar el derecho a recibir la atención en euskera. No se prevé en el borrador ninguna medida en torno a la normalización del euskera.
• Medidas para evitar la privatización y las externalizaciones.
• Implementación del teletrabajo.
• Una clasificación de los puestos de trabajo en cada nivel o subnivel conforme al nivel académico, la responsabilidad de las funciones a desempeñar y las características de acceso.
• Posibilidad de que el personal laboral pueda funcionarizarse.
La principal medida anunciada por Función Pública es la implantación de la carrera profesional. Sin embargo, hasta el 2032 no se abonará completamente el importe. Además, su progresión está sometida a criterios de valoración como “el resultado de la evaluación del desempeño”, por lo que el ascenso en los tramos no queda garantizado sin una evaluación cuyos parámetros se desconocen a día de hoy.
ELA sostiene que unas mejores condiciones laborales en el sector público repercuten directamente en la calidad de servicios esenciales como la educación, la sanidad o los servicios sociales. Por ello, considera que el acuerdo actual supone “perder una oportunidad histórica” para fortalecer tanto el empleo público como los servicios que recibe la ciudadanía.