Cae el paro, sube la temporalidad
El mes de abril suele ser favorable en términos de empleo debido a un aumento estacional de la actividad asociado a las vacaciones de primavera. Este año, el desempleo ha descendido en 4.201 personas en Hego Euskal Herria, 3.368 en la CAPV y 833 en Navarra. Esta reducción se ha concentrado especialmente en el sector servicios (-3.578 personas), precisamente el más afectado por la temporalidad y la precariedad.
En el caso de las mujeres, aunque en abril ha bajado en 2.541 personas, el porcentaje de mujeres desempleadas se ha mantenido en el 59% del total. Esto significa que hay 23.748 mujeres más que hombres en situación de desempleo, lo que evidencia que continua existiendo una desigualdad de género en el acceso al empleo. También las personas jóvenes han tenido una ligera mejoría, con 1.370 personas menos en paro. Sin embargo, el número de jóvenes desempleados sigue siendo superior a los niveles pre pandemia de 2019.
La tasa de paro se sitúa en el 9,3%, pero sigue muy por encima de la media europea, que en marzo fue del 6%. Esta diferencia de más de tres puntos refleja el retraso estructural respecto a otros países del continente.
Los contratos realizados en abril siguen teniendo las mismas características que los meses anteriores: precarios y temporales. Los datos proporcionados por el ministerio español indican que el 76,9% de los contratos firmados en Hego Euskal Herria han sido de carácter temporal, un porcentaje al alza en comparación con los meses de abril de años anteriores.
Los datos confirman que la caída del desempleo se basa en empleo precario y estacional, sin mejoras estructurales. Esto refleja una situación muy dependiente de campañas concretas y de sectores con mucha rotación como es el de servicios. Sin cambios de fondo en el modelo productivo y en las políticas de empleo, será difícil lograr una reducción del paro más estable y de mayor calidad en el tiempo.