El Consejero de Trabajo Aburto desprecia a la mayoría sindical para obtener apoyo a sus políticas

04/11/2014
ELA ya manifestó que el Documento sobre el diálogo social es impropio de una democracia Para ELA, “supone un plan de rescate para CCOO, UGT y Confebask mientras continúan las políticas de ajuste”.

ELA afirma que las políticas neoliberales que el gobierno aplica son incompatibles con el diálogo social. Su política es de ajustes y recortes, dando prioridad a la reducción del déficit y al pago de la deuda y renunciando por completo a recorrer el inmenso margen de presión fiscal que tenemos con la media de la UE, en beneficio de quienes más ganan.

ELA ya manifestó que el Documento sobre el diálogo social es impropio de una democracia. Dice el gobierno que el mismo fue elaborado con la participación de unos “expertos” de los que no se cita su identidad. En ese documento el gobierno defiende que le corresponde “acotar” el papel del sindicalismo. Hay que remontarse muchos años atrás para ver algo así. A un gobierno serio lo que le correspondería es respetar la autonomía sindical y las reglas democráticas. Es por eso que afirmamos que el Gobierno Vasco apuesta por un sindicalismo minoritario, de modelo vertical y cautivo del poder.

Además, el “nuevo modelo” de relaciones laborales que plantea coincide con los deseos de la patronal (para la que no existe la más mínima crítica, siendo como es la organización que más dinero público recibe para funcionar como un lobby antidemocrático) y con el brutal contenido de las reformas aprobadas. Quizás por eso el gobierno se encuentra tan cómodo destruyendo la negociación colectiva en su ámbito de responsabilidad.

Todo esto sucede cuando los derechos laborales y sociales se pisotean; cuando al mercado de trabajo entran compañeros y compañeras con condiciones de trabajo miserables. Para el gobierno no es un problema, por ejemplo, el aumento de la desgigualdad social y la pobreza.

Sin embargo, el gobierno es muy consciente de la situación que atraviesan CCOO y UGT. Conoce y parece admirar los “frutos” del diálogo social en el Estado español y en Nafarroa, con casos de corrupción en la gestión de la Formación, los EREs, etc. El gobierno no discute, cuando está con ELA, que son las necesidades financieras las que mantienen atrapadas a esas organizaciones en esas mesas. Se puede citar, además, el ejemplo de Nafarroa, donde CCOO y UGT, han llegado a exigir al PSN que apoye los presupuestos de Barcina. Es muy sencilla la razón: Su financiación depende de ello.

ELA no dará apoyo esas mesas. No es un problema de mala educación, como parece hacer creer el Consejero. La propuesta del gobierno supone dar apoyo a un subsistema laboral del español, del que copia y pega todos sus vicios. Resulta clarificador que en ese copia y pega se mantengan, por ejemplo, los sistemas de formación para el empleo que han demostrado ser completamente ineficaces. Nadie duda ya sobre el objeto real de ese gasto. En eso, también, el gobierno de Urkullu, como López y Barcina.