EDUCACIÓN

El Gobierno Vasco se ha negado a hacer frente a la segregación escolar

El Gobierno Vasco se ha negado a hacer frente a la segregación escolar
El proceso Eskola Bikaina Denontzat ha fracasado debido a la falta de participación de agentes educativos y a la decisión del Gobierno Vasco de no cambiar los principales factores que provocan el actual sistema segregador. La segregación escolar en la CAPV reproduce y empeora la segregación social existente, y el Gobierno Vasco no tiene ninguna voluntad de tomar medidas efectivas.

El Gobierno Vasco ha dado por concluida la dinámica de debate “Eskola Bikaina Denontzat” para presuntamente hacer frente a la segregación. Desde su puesta en marcha en septiembre este proceso ha perdido participantes. ELA desde el primer momento se negó a participar en la mesa, también ha dejado de hacerlo LAB, la asociación de padres y madres de la escuela pública (EHIGE) y la Federación de Ikastolas.
Los principales factores que contribuyen a la segregación escolar son la desigual distribución territorial de la pobreza y el sistema educativo que se divide en tres redes y tres modelos lingüísticos. Las propuestas del Gobierno Vasco no contemplan ninguna modificación en estas tres razones principales.
La propuesta hecha pública por el Departamento de Educación no recoge ningún detalle, tan solo se exponen algunos objetivos generales. Dos son las propuestas que aportan concreción: La elaboración de un decreto que regule la gratuidad de las escuelas y el desarrollo de lo que han llamado “mochila escolar”. Pues bien, el Departamento de Educación no ha concretado qué mecanismos establecerá para garantizar la gratuidad de las escuelas y lleva décadas renunciando a la gratuidad legalmente establecida y dando por buenos pagos de las cuotas en las escuelas.
Además, en lugar de profundizar en la experiencia pedagógica del alumnado, el Gobierno Vasco ha decidido dotar a las escuelas de nuevos elementos burocráticos, como el diseño de Planes de Actuación Personalizados para el alumnado recién llegado a las escuelas. Posteriormente no se ha previsto ningún recurso para hacer frente a estos planes.
En opinión de ELA, es especialmente grave que no se haga referencia a los siguientes elementos:
    • Recursos y presupuesto necesario para hacer frente a la segregación escolar, especialmente a las escuelas de alta complejidad.
    • Difusión del modelo de inmersión lingüística en euskera para conseguir la capacitación lingüística de todo el alumnado.
    • La asignación de profesionales de apoyo que necesitan las y los estudiantes vulnerables, por ejemplo para poder aprender euskera.
    • Desarrollo del currículo propio para la cohesión como pueblo y referencialidad curricular de Euskal Herria.
    • Las condiciones laborales del personal educativo para afrontar el reto que supone la segregación escolar.
ELA opina que para acabar con la segregación en las escuelas serán imprescindibles cambios sistémicos. Hay que acabar con la pobreza y hay que repartir la riqueza entre la ciudadanía vasca y sus territorios. Además, hay que transformar radicalmente el sistema educativo, no solo para que haya una distribución equilibrada de todas las tipologías de alumnado, sino para que el sistema educativo tenga la función de compensar los desequilibrios de origen de la sociedad y conseguir una Euskal Herria cohesionada. Para ello es necesario reformar drásticamente la Ley de Educación de 2023, para liderar la transición hacia un sistema educativo propio totalmente público, para extender el modelo de inmersión en euskera, para construir un curriculum soberano referenciado en Euskal Herria, para aumentar la autonomía de las escuelas y para incrementar la inversión pública al 6% del PIB para que el sistema educativo ofrezca un servicio de calidad.
Por último, para hacer posible la cohesión social es necesario revisar las condiciones de trabajo del personal, para aumentar la contratación, estabilizarlo, eliminar las tareas burocráticas y que el profesorado más motivado se mantenga estable en las escuelas más complejas (mejorando especialmente las condiciones laborales de estas escuelas).
En opinión de ELA, el proceso de debate liderado por el Gobierno Vasco ha sido un fracaso. Por ello, ELA hace un llamamiento al resto de agentes de la comunidad educativa para que colaboren y se movilicen sobre dos pilares: Para hacer frente a la segregación escolar hay que cambiar de raíz la Ley de Educación de 2023 y el acuerdo sobre las condiciones laborales de 2025 no puede ser la base.