El referéndum de Mercedes se producirá sin garantías democráticas
Las relaciones laborales en Mercedes, y el respeto a quienes trabajan en la empresa nada tienen que ver con una realidad industrial donde se están superando todas las marcas tanto en producción, como en beneficio.
El proceso de negociación del convenio colectivo, da fe de ello. La empresa muestra un abierto desprecio a la representación otorgada por los y las trabajadoras mediante las elecciones sindicales. A la dirección no le ha gustado la posición de una mayoría de la mesa negociadora, y no ha tenido problema alguno para dilapidar la citada mesa y acordar con una minoría, en un proceso negociador opaco. Algo que desde el principio desde ELA lo hemos denunciado.
Que una empresa como Mercedes demuestre un desprecio tan grande por los procesos democráticos, demuestra la cara actual del neoliberalismo que padecemos.
Después de saltarse todas las normas en la que debe de producirse la negociación colectiva, toca ahora intentar dotar de una barniz de legitimidad al acuerdo. Desgraciadamente ahora llega lo peor del comportamiento tanto de la empresa, como del sindicalismo que ha decidido apoyarle.
Los y las trabajadoras con contrato eventual, nada más y nada menos que 1.800,
(más de 2.500 en rotación) van a ser presionados para que acudan a votar, con la amenaza de ver comprometido su futuro en la planta. Esa presión para obligar a refrendar el acuerdo, se extiende también al resto de la plantilla. La dirección y los firmantes, lejos de aceptar un debate sobre los contenidos del acuerdo y la situación de la empresa, están impulsando un referendum con prisas y con la intención de cerrar un capitulo negociador, que incluso a sus propios actores les debe de estar abochornando. ELA en esta coyuntura, no legitima esta farsa.
La primera empresa industrial de la CAPV, está cruzando todas lineas rojas del respeto hacia los derechos de los y las trabajadoras. Mercedes, es desde hace mucho tiempo un foco de precariedad. ELA ha denunciado ante inspección de trabajo, y las instituciones Vascas esta realidad pero como es habitual no hemos recibido respuesta alguna. Nos tememos que en la próxima visita institucional a la empresa, la delegación encabezada por el propio Lehendakari o la Consejera Tapia, una vez más pasen por alto, las condiciones precarias o el chantaje a la plantilla.